23 de Marzo de 2.014

La Era de la máKina
Contra la traición, gratitud.

Esta  es la historia de una década musical, los años 90.

Eran otros tiempos, la música habia cambiado, tras aquella época de la música electrónica habia  llegado aquello del ªspaguetti dance" y posteriormente apareció ese fenómeno llamado MÚSICA  MÁKINA, se escribía con "K" para enfatizar su agresividad y esencia de revuelta, o eso  preferíamos suponer los seguidores de  tal moda, la mayoría semiburgueses acomodados cuyas  preocupaciones no distaban demasiado de la banalidad, y otros de clase media-baja que se  apuntaban a tal asunto para no parecer "menos" en un vano intento de "quieroynopuedo".

Sea como fuere, auello era mucho mas que un fenómeno musical, era un evento social en toda  regla,

Salia yo los jueves "de fiesta" e iba empalmando sesiones de discoteca intercalando ratitos en    la terraza de algún bar con escapadas a mi casa para alguna pequeña siesta, total, que de una u  otra manera prácticamente no se me veia el pelo por casa hasta el lunes por la mañana. Era una  época de alcoholismo tremebundo, recuerdo que frecuentemente me sentaba en la terraza de algún  bar con mi colega y cuando el camarero preguntaba, este respondía ¡dos cervezas! entonces el  camarero se marchaba y yo debía decir ¡y para mi otra!.

Recuerdo que por aquel entonces aparecieron los llamados ªafter hours", discotecas que abrían  fuera de horas, esto es que si las discotecas cerraban a las seis de la mañana, estos locales  abrían sus puertas  de siete a doce del mediodía. Un local mítico al que acudíamos en este  horario se llamaba psicódromo, alli podias ver como las chicas jovencitas justo con la edad  legal acudian los domingos muy tapadas de ropa como si fuesen a misa, una vez dentro iban  apresuradas al lavabo y metian toda aquella ropa en la mochila  que portaban, saliendo del aseo  con escuetos modelitos que dejaban poco a la imaginación; presidía la cabina del pinchadiscos un  tipejo que se hacía llamar Nando DisKontrol, el cual poseía una técnica magistral en aquel arte  ya perdido  de mezclar música con discos de vinilo,  pero eso no era lo  que llenaba la sala de  clientes danzando a ritmo zombi, era un tipo creativo y le encantaba poner dos y tres discos a  la vez haciendo experimentos raros, podías escuchar alli algún tema de Vivaldi mezclado con otra  canción de música electrónica y con alguna estrofa infantil de dibujos animados incrustada sin  sentido alguno, después de todo era lo que buscaba la gente, probar cosas nuevas, no en vano el  propio DJ ponía una eterna raya de cocaína sobre el disco de vinilo y la esnifaba delante de  todos a medida que giraba el plato, y de vez en cuando se apagaba repentinamente la música  y se  encendian las luces, dejando paso a unas cuantas decenas de policías que mientras identifcaban y  cacheaban a la gente iban pisando una alfombra de pastilllas de todos los colores que  casualmente acababa de aparecer en el suelo de toda la sala.

Asi como tras la incipiente música electrónica había nacido el "italo-Disco" o "Spaguetti Dance" en los años 80, aquel estilo originalmente era producción italiana, pero posteriormente el 90% era "made in Barcelona" y cantaban en un inglés vocalizado de parvulario, el otro 10% era de producción europea; ya en los años 90 nació el fenómeno de la música máKina originalmente producido en Alemania y cuyo relevo se llevó Valencia (España) llevándose "el gato al agua" para producir el 99% de los temas ocasionalmente rebautizándolo como "música BaKalao". El hecho es que gentes de toda Europa peregrinaban a esta ciudad en busca de los locales de moda como si de la Meca o Lourdes se tratase, eso si todos drogados hasta las cejas.

Pues asi era el tema de los 'primeros "áfter", la gente iba muy pasada de vueltas y le gustaba  bailar ritmos raros que fuesen electrónicos, pero casi a ritmo  militar, de ahi que comenzasen a  salir canciones de este tipo cuya esencia eran trompetas electrónicas que repetían  machaconamente una y otra vez el mismo acorde combinándolo con alguna frase burda pero pegadiza,  a lo sumo alguna de estas canciones se dotaba de un cierto nivel incorporando sonidos  distorsionados, cuanto mas mejor; la gente brincaba simulando bailar al tiempo que coreaban  compulsivamente mantras como "sube sube", "dale dale" o incluso "dildo dildo" sin plantearse  siquiera que dildo significa consolador, a esto le llamaron música máKina.

Las discográficas que no son tontas rápido vieron un jugoso filón en todo este asunto y  comenzaron a producir industrialmente música de este tipo, digo industrialmente porque de hecho  esa música "máKina" no era si no la heredera directa de otro estilo anterior llamado  "industrial", además digo que producían discos industrial porque se fabricaban en cantidades  masivas, y por ende la calidad o creatividad eran bastante discutibles; el asunto era que  estábamos en los tiempos de bonanza, y aquello era consumismo puro y duro, si un viernes  bailabas el tema de moda que se limitaba a "chan chan chan sube sube" a la semana siguiente el  tema de moda era "chon chon chon dale dale", y claro está,  todos nos aprendíamos de memoria  cada acorde como si fuese la tabla del diez, aun conocedores de que probablemente en quince dias  no volveríamo s a oir esa canción porque el DJ para aquel entonces ya la habría archivado en la  montaña de discos obsoletos del almacén trasero.

Emulando las modas consumistas de antaño, ahora las canciones ya no rezaban "sex, drugs & rock  and roll", ahora eran mas explícitas y coreaban cosas como "sexo, música, drogas y alcohol" o "a  mi me gustan las pastillas verdes rojas y amarillas, a ponerse que luego todo son prisas". Cosa  curiosa esto de la libertad de expresión, puedes cantar a grito pelado las "bondades" de las  drogas duras pero si dices "ostia futa" en el local aparecen dos seguratas que te echan a la  calle.

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El asunto de la música máKina se expandió como la espuma y para aquel entonces las  multinacionales hasta le habían hasta diseñado un icono, el símbolo era un engranaje y para  llegar a mas y mas público, como en todas las modas aquella esencia rebelde ya se había perdido  en una noche de los tiempos que ya nadie recuerda, las canciones comenzaron a incorporar  forzados rapeos incrustados con pico y pala en un compás de 8, luego comenzaron a meter letras  melódicas cantaditas por nenas y finalmente fusionaron este estilo musical con otros como el  eurobeat o incluso el trance; total, que sonase lo que sonase aquello ya no era máKina, era un  batiburrillo de compases pijos y musiquillas para gente acomodada que creían ser tipos duros, y sin embargo  todos coreaban  al unísono " ¡ máKina máKina ! ".

La pena es que si bien la esencia original de la música máKina había sido radicalidad  electrónica mayormente instrumental, esta había sido respetuosa con otros estilos y existían  temas fetiche como el "ritmo de la noche" o "seven days & one week", el uno festivalero y el  otro house progresivo; la combinación perfecta había sido esos temas electrónicos casi como  marchas militares con aquellos otros temas fetiche que le daban el encanto del contraste, pero  las multinacionales decidieron reinventar la fórmula a 140 BPM con nenas monas cantando,  pseudo Euroafricanos rapeando y olvidándose de las trompetas electrónicas, sonidos distorsionados y tarados  coreando mantras compulsivamente ... ¡ tempo tempo !

La era de la máKina había fallecido, los auténticos seguidores de aquel estilo, hartos de que un  DJ nos intentase convencer de que un tema de los Bee Gees acelerado y con claros tintes de  afeminamiento era lo mismo que aquel movimiento reaccionario brusco a ritmo casi militar con sonidos  distorsionados que fué la original máKina, tomamos una determinación, nos pasamos a la música  hardcore-house, aunque esta también murió al evolucionar hacia temas cantaditos por nenas monas;  pero eso es ya otra historia...
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