14 de Febrero de 2.015

Envidia
 
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Equivocarse, es lo que suelen hacer las personas, por ello todos conocemos la frase "de humanos es errar", pero olvidamos deliberadamente que de dignidad es rectificar.

La frustración es por definición el sentimiento que padecemos cuando entre nosotros y nuestro objetivo existe un obstáculo, por ejemplo, quiero comprarme un coche pero no tengo dinero ¡la cagamos!; normalmente ese obstáculo suele llevarse las culpas, pues no queremos reconocer que probablemente tenemos algo de responsabilidad, eso nos haría aún más daño en nuestro ego, pero si somos sinceros podremos comprobar que a lo mejor el problema está en que pecamos de excesivamente ambiciosos, o no tenemos dinero por no habernos esforzado lo suficiente. Mejor delegamos la culpa en otro.

En las relaciones interpersonales solemos operar tal cual, por ejemplo, queremos llegar a ser encargados o ganar más dinero pero somos un mero peón. asi que cuando aparece alguien que hace méritos lo identificamos como un obstáculo que se interpone entre nosotros y nuestro objetivo

AQUÍ NACE LA ENVIDIA.

A lo mejor si hubiéramos puesto esfuerzo en mejorar o sido realistas en nuestras aspiraciones no encontraríamos ese obstáculo entre nosotros y nuestro objetivo, pero preferimos ser cobardes y no asumir la culpa, gandules y no esforzarnos; mejor le echamos la culpa a otro y nos consolamos con nuestro ego.

Si así de sencillo fuese no existiría mayor problema que el de una psique desviada en una persona aislada, pero desafortunadamente, un caso de envidia perjudica a todo su entorno. El envidioso urde entonces maquinaciones para perjudicar a esa persona que según sus proyectos no debiera de estar ahí, no se dá este cuenta de que invierte más tiempo y esfuerzo en sus proyectos de desacreditar al envidiado de lo que le costaría mejorar como persona, no se percata de que al cmbiar su digno objetivo de prosperar por otro de perjudicar pierde dos cosas, su objetivo y su dignidad.

Imagina un campo de girasoles donde hay uno que desea ser mas alto que los demás, pero por diversos motivos es consciente de que eso no puede llegar a suceder, así que se dedica a interferir en el correcto desarrollo de cuantos encuentra a su alrededor para que no le hagan sombra; al cabo de un tiempo, efectivamente, este es el girasol más alto de la zona, preside orgulloso y cree haber triunfado; sin embargo su orgullo no le permite ver la oscura realidad, el es lo que es, no ha hecho nada por mejorar, y mientras que el preside su área, cualquiera con un mínimo de conocimiento puede ver el campo de girasoles donde se aprecia claramente todos fantásticos y un mancha en una esquina donde todos son pequeños y rotos, excepto uno más o menos mediocre que preside el centro.

Esta lacra se extiende a cualquier área, probablemente el director ese de la oficina bancaria que ves a diario cuando se dirige a casa a las tres de la tarde envidia al pobre ese que ve ocasionalmente disfrutando de un bocadillo de chorizo grasiento mientras toma el sol en un banco del parque sin más preocupación de que haya agua en la fuente para lavarse las manos al finalizar.

Si esta persona emprende acciones para perjudicar a ese hombre del banco del parque, eso se llama ENVIDIA, si no lo hace eso se llama ADMIRACIÓN. Puesto que la clave para obtener lo que deseas no es otra que el ESFUERZO y la VALENTÍA.

Los cobardes cobran venganza, los valientes perdonan ...y los inteligentes ignoran las afrentas.
Lo que te dirá un envidioso
Lo que maquinará un envidioso