Una parábola
February 29, 2012 at 7:26

Era un hombre que tenía hambre, hacía cuatro días que no se llevaba nada a la boca, pues no tenía dinero ni medios.  Vió a otro hombre muy bien vestido en la terraza de un bar, sobre la mesa había varias raciones y bebidas, pues cada vez que le servían una nueva ración simplemente la probaba y pedía otra diferente.

El hombre hambriento se acercó y le dijo disculpe buen hombre, ¿podría darme alguna cosa que vd. no necesite para comer? llevo cuatro días sin comer. La respuesta que recibió fué ¡largo de aquí sucio arapiento, gandul, gorrón!.

El hombre prosiguió su camino y ya en las afueras de la población observó como un labriego le gritaba a su mula muy enfadado ¡me cago en diez! ¡como no te muevas te mato! ¡eres un mal bicho!. El hombre hambriento se acercó y le dijo ¿le puedo echar una mano?, no recibió por respuesta más que una fría mirada, entonces tímidamente y con miedo le preguntó "disculpe, llevo cuatro días sin comer, ¿podría vd. ayudarme?". El hombre enfadado le gritó ¡coge de ahí mis bocadillos! ¡que yo ya tengo bastante trabajo con esta mala bicha!.

REFLEXIONES

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Sobre el hambriento:

    -El mundo es de los valientes

    -Con hambre no se teme a nada

    -Antes de pedir, ofrece

Sobre el hombre rico:

    -El hábito no hace al monje

    -Aunque la mona se vista de seda, mona se queda

    -Muchos que tienen, es por que no dan, por eso no les gusta nada, tienen muchas cosas pero están vacíos, por eso no saben lo que quieren.



Para tí:

    -No juzgues un libro por sus tapas