Los Cristianos rezamos, algunos lo hacen rutinariamente recitando compulsivamente palabras tal  y como nos enseñaron en el colegio las preposiciones... a ante cabe (con) contra de desde para por  (segun) sin [so] sobre ¿tras? [mediante]; a veces recitamos correctamente y a veces no...

Otros lo hacen con el corazón y el Alma, pues Orar es precisamente eso, hablar con Dios, basta  con quedarse en silencio y cerrar los ojos si eso te ayuda, hacer exámen de conciencia y hablar  con Dios, no es suficiente con hacer exámen de conciencia ya que ello nos llevaría a una simple  meditación, y eso lo hace todo el mundo, Ateos y satanistas incluídos. Hay que hacer ese exámen  de conciencia y pasar del egoísta monólogo interior al DIÁLOGO con Dios, entonces es cuando  tenemos la gracia de que se nos permita pedir ayuda, no para obtener cosas, si no para que Dios  nos dé fuerza o propicie situaciones, no para intentar ofrendar unas palabras a cambio de unos  hechos, si no para ofrecer nuestra comunión con Dios y esfuerzos por seguir su camino sabedores  de que nos echará una mano. Ora et labora, no podemos pretender que Dios nos saque las castañas  del fuego, debemos pedir fuerzas y luego levantarnos para, agradecidos luchar por las cosas Es  más que deseable que esas cosas sean frecuentemente no para nosotros o por cosas, si no para con otros; pues la mayoría de nuestros problemas son a causa de que amamos a las cosas y utilizamos a las personas, cuando debiera de ser al revés.

Hace poco me encontré con que una mujer pedía por FACEBOOK una oración para los hijos de su vecina, pues esta los maltrataba; le escribí eso de "Ora et Labora" y le recordé que además de rezar, ella debía acudir a su Párroco y a los servicios sociales a exponerlo.

Nos olvidamos frecuentemente de retornar luego a la oración para AGRADECER

Pero no es todo tan claro y obvio como lo que acabo de explicar, el hombre se descarria  fácilmente en sus cosas, así que para evitar que nos ciñamos a una pura visión mercantilista de  la oración interpretándola según nuestro gusto y medida necesitamos que se nos imponga algo de  DISCIPLINA. Para evitar que digamos (hoy pido por un coche nuevo, mañana por la salud de mi  madre) existen las ORACIONES ESTANDARIZADAS; estas vienen determinadas con frases y palabras que  debemos recitar literalmente, y estas entonces además de propiciar el diálogo con Dios nos  recuerdan lo que si vale la pena.

El máximo ejemplo de estas Oraciones Estandarizadas es el PADRENUESTRO, pues nos lo enseñó el  propio Dios hecho hombre.

El error de muchos Cristianos es limitarse a recitarlas como borregos olvidándose del diálogo  con Dios, otro error es recitarlas alzando la voz, eso ya no sería oración si no alabanza, que  está también muy bien, pero oración no es alabanza; cada cosa a su tiempo.

Así que una vez entendidas estas diferencias los Cristianos hacemos reflexión e intentamos  aplicarnos en estos conceptos, pero nos damos cuenta entonces de que al orar nos distraemos  fácilmente; somos incapaces de calcular una multiplicación cuando el vecino pone la música a  todo volúmen, sin embargo nos sorprendemos a nosotros mismos rezando el rosario mientras  simultáneamente le prestamos más atención a aquel fallo en la contabilidad.

Esto nos sucede CASI SIEMPRE, y lo identificamos pero no hallamos explicación; Mn.Munilla  (Obispo de San Sebastián) lo explicaba muy bien hoy en Radio María, la clave está en que  el diablo nos envía esas interferencias y distraciones con un objetivo muy concreto, al  finalizar la oración percibimos que la hemos hecho MAL, y una vez tras otra finalmente podemos  caer en la tentación de decir "como lo hago mal no ha valido para nada, así que ya no lo hago,  no rezo". Ahí está la trampa.

Hay dos vias a seguir al percatarnos de que por mucho empeño que pongamos, siempre nos  distraemos; una es la de los cobardes, desistir y no rezar mas (ha ganado el diablo); otra es  poner empeño y VOLVER A INTENTARLO. Esto tan simple lo hacemos en todas nuestras actividades  cotidianas, al estudiar para un exámen, al aprender a cocinar... ¿por que sucumbimos a los  engaños del diablo y ante la oración acabamos desistiendo?

Esto es por LA MEDIDA DE LA ORACIÓN, una vez orado hacemos un balance EGOÍSTA ¿lo he hecho  bien? pues sigo ¿lo he hecho mal? pues no sigo

En esta valoración egoísta volvemos a olvidar que la oración NO es un soliloquio, intervienen  dos elementos, DIOS y tu; en cambio al valorar la efectividad del acto solo vemos a un  personaje NOSOTROS. Debemos entender que somos humanos y el diablo pone todo de su parte para  interferir en esa comunicación con Dios, así que lo correcto es VOLVER A INTENTARLO y entender  que Dios merece cada pequeñito instante en el que si hemos conseguido comunicarnos y estar en  comunión con el, pues así como nosotros nos ayudamos de la métrica, en este caso el AMOR de Dios no tiene medida; no debemos pretender retornar a la visión mercantilsta de que por orar merecemos  cosas mientras que nuestro interlocutor no... Es bien curioso, Oramos pidiendo y agradeciendo  pero nos importa bien poco lo que quiere o agradece Dios.

Escribió el Rector de mi Parroquia una vez "ORA AÚN CON TUS DISTRACCIONES"


Podemos e incluso debemos devocionar a los santos o encomendarnos a la Virgen María, siempre conocedores de que son intermediarios de nuestro diálogo con Dios.

En LA MEDIDA DE LA ORACION hay que esforzarse por aplicar todos estos conceptos, si no ya no es una oración, puede ser una reflexión, una alabanza, una recitación, una ofrenda o incluso una ofensa.

Orar es algo complicadísimo, pero existe un secreto, poner toda nuestra alma en ello.
27 de Junio de 2.013

La Medida de la Oración
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