28 de Septiembre de 2013 

Robar un Ferrari en Gibraltar
Bueno, pues así sucedió, yo iba paseando por las calles de Gibraltar, solo y apático... y de repente encontré un Ferrari   Testarrosa estacionado en doble fila, con la puerta abierta y las llaves puestas. ¡narices! el sueño de mi infancia. De  pequeño conocí al padre de una amiga al que le tocó la lotería y se compró uno de esos, me lo enseñó en su chalet (casa  de campo particular), quedé asombrado al ver simplemente como abría la puerta del conductor, esta era más ancha que un  palmo y medio, ¡era un tanque!... Este hombre era un vacilón y yo un chaval, así que luego me enseñó su nueva piscina, su  órgano y su jardín japonés con luces alimentadas por placas solares, eran los años 90, así que eso de la energía solar  era toda una novedad. su pretensión era que yo congeniase con su hija, el troll más feo e insoportable del planeta.  finalmente este señor fué detenido por su excentricidad de comprarse un cachorro de león y pasearlo por la ciudad como si  de un caniche se tratara, al tiempo dada su aficción a los juegos de azar perdió toda su fortuna... los nuevos ricos  siempre fracasan.

Pero allí estábamos en un callejón de Gibraltar, un Ferrari con las llaves puestas y yo, así que inevitablemente caí en la  tentación, entré en el coche y me senté... miré el cuadro de mandos y todo era alucinante, botones, pantallitas y  lucecitas de colores, yo solo había conducido un ciclomotor, pero gracias a los videojuegos conocía perfectamente como  conducir un Ferrari. Moví la llave del contacto y el motor arrancó, mi sorpresa fué cuando al ir a coger la palanca del  cambio esta era automática, y pensé "L, R A ¿que coño significa esto?": probé una cualquiera, y pulsé suavemente el  acelerador, ya que resulta que aquel extraño  coche ni siquiera tenía embrague, el coche aceleró bruscamente marcha atrás  golpeando otro vehículo estacionado, entonces se escuchó un grito desde el bar de enfrente, supongo que del dueño del   Ferrari o del vehículo abollado, rápidamente probé otra marcha, pulsé el acelerador a fondo, giré el volante y salí  zumbando de allí.

Tras un par de calles a toda leche (a gran velocidad) una vez me sentí fuera del peligro de ser atrapado solté el pedal  del acelerador, estuve unos 5 minutos circulando lentamente, yendo de paseo por varias callejas y de repente ví a   Michael todo aburrido como siempre fumándose un porro en el banco de un parque; detuve el vehículo, bajé la ventanilla y  le grité ¡HEY TARAO, SUBE QUE TE LLEVO! ¡VAMOS A DAR UN GARBEO! (PASEO), Michael subió y comenzó con su rollo de siempre  ¡hey tio, ya paso de la farlopa, ahora voy de MDMA que te pone pero no deja secuelas... mientras me apestaba con su porro  que en lugar de oler a cannabis o maría apestaba a plástico y mierda de caballo, yo pensaba... el hijo de un cónsul y se  deja timar por cuatro marroquíes que le venden mierda para fumar diciédole que es droga auténtica... ¿cuando decidí  entablar amistad con este tarado?.

De repente en un semáforo apareció un tipo con uniforme de Prosegur (empresa de seguridad privada), este cruzó de punta a  punta de la calle una cinta plástica en la que venía rotulado "no pasar"  y comenzó a gritarme ¡salga del vehículo!  Lo  miré detenidamente y observé que no llevaba la placa identificativa de Vigilante de Seguridad, entonces ví que en el  escudo de su hombro figuraba un anagrama donde ponía "servicios", deducí que era un simple auxiliar, equivalente a un  portero o una mujer que barre en las oficinas, por lo que su palabra no tenía validez alguna, así que en caso de juicio  por mucho que el jurase y perjurase, si yo decía lo contrario ganaría yo, aceleré, rompí la absurda cinta de plástico que  pretendía cerrarme el paso y continuamos nuestra excursión.

Michael andaba a su bola "estaba colocado y desvariaba", comenzó a delirar, gritaba por la ventanilla ¡Putaaaaa!  ¡motherfucker!, luego pasó a cantar canciones de Anime y botar sobre el asiento y de repente se calló y quedó  semiinconsciente, no me asusté pues era habitual, generalmente a los 20 minutos se le pasaba el efecto y se despertaba.

Yo ya no tenía ni idea de por donde andaba y de repente me encontré la frontera española, no había cambio de sentido y  habían muhísimos Guardia Civiles fronterizos españoles allí, así que asumí que la había cagado y detuve el coche. Se me acercó un policía y me preguntó ¿me permite vd. su documentación? a lo cual le respondí "el coche es prestado", me dijo "baje usted del vehículo", al ver mi cara de nerviosismo desenfundó su arma y me encañonó, así que muy lentamente y sin gestos bruscos salí del coche,  me llevaron a unos metros, y otro Guardia Civil abrió la puerta del pasajero del coche hallando a Michael allí semiatontado; Michael dijo "hola compi, que disfraz más hortera, ¿nos vamos de putas?". entonces se hizo el silencio y los dos policías se miraron fijamente durante unos segundos.

Se dijeron entre ellos "mierda, otra vez el hijo del cónsul" "ya sabes lo que nos dijeron" "ni un puto incidente  diplomático más, o todos a la calle"...

Total, que los policías nos dijeron, no os procupeis, nosotros tramitamos la recuperación de un vehículo extraviado y  ahora mismo os llamamos a un taxi para que os lleve a casa.
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