NOVELA CORTA

ÍNDICE:
~~~~~~~


Parte 1: INDICIOS

Capítulo  1 ~ INFANCIA
Capítulo  2 ~ ADOLESCENCIA
Capítulo  3 ~ SUPER~DJ
Capítulo  4 ~ SEGURATA
Capítulo  5 ~ EL ASILO

Parte 2: EL GATO Y EL RATÓN


Capítulo  6 ~ NOCHES DE DROGA
Capítulo  7 ~ DRACO
Capítulo  8 ~ FACEBOOK
Capítulo  9 ~ LOS HOMBRES DE LA RIÑONERA
Capítulo 10 ~ UNA TRINIDAD NO TAN SANTA

Parte 3: EXILIO

Capítulo 11 ~ CAMBIO DE CASA Y GENTE RARA
Capítulo 12 ~ NO HAY TRABAJO
Capítulo 13 ~ EL CURA
Capítulo 14 ~ TIENDA DE CAMPAÑA
Capítulo 15 ~ GRAN HERMANO



Esta es la historia de un paranóico (o no), solo si lees hasta el final lo sabrás, se como sea esta es mi historia.

En el desarrollo de esta historia hubieron mujeres, sueños y muchas otra cuestiones, pero puesto que la idea es centrarse  en el concepto "acoso" omitiré muchos elementos a efectos de que sea lo que deseo, una novela corta.

Me llamo Juan, aunque siempre me gustó que me llamasen Iván, hablaré primero un poco de mi familia, aunque solamente lo  justo, ya que si lo desarrollase daría para unas cuantas novelas. Recuerdo que de pequeño yo vivía en una casa con mi  abuela que hacía las funciones de madre, esta convivía y dormía con su amiga de toda la vida en la misma cama de  matrimonio, sobran las palabras, también estaban mis tres hermanas, las cuales años mas tarde cumplieron el sueño de toda  adolescente de los años 80, casarse a los veintipocos por la iglesia con gran banquete de princesas cazando un marido con  dinero, irse a vivir con el con casa y coche pagado y luego a los cuarenta divorciarse y quedarse solas. También vivía  (que no convivía) bajo el mismo techo mi padre, todo un personaje, árbitro de tiro, traficante de armas y esquizofrénico  diagnosticado; su quehacer diario se limitaba a sus trapicheos y encerrarse en su cuarto bajo llave, ocasionalmente salía  y le gritaba a su madre (mi abuela) que le diese dinero para vete a saber que... era obvio que iba drogado hasta las  cejas. Pero sus hijos no existíamos para el, si acaso de vez en cuando salía de su cuarto y nos rompía a martillazos  algún juguete o aparato nuevo que nos habían regalado o para el cual habíamos estado ahorrando durante meses.

Mi madre´murió cuando nací, o eso me contaron, aunque siempre me pareció altamente sospechoso que así fuera, ya que yo  tenía una hermana menor que yo, mi abuela se hacía la despistada al preguntarle y mi padre no hablaba con nadie; años más  tarde descubrí la oscura realidad sobre mi madre, aunque eso lo explico a mitad de este relato y muy por encima, ya que  no es un personaje relevante en esta historia.

///////////////////////////////////////////////////
/PARTE 1: PRIMEROS INDICIOS/
///////////////////////////////////////////////////

CAPÍTULO 1: INFANCIA
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Recuerdo que n mi tierna infancia yo tenía mi amigo del alma, ese que tienes en los primeros años de escolaridad, con el  que te pasas las horas de clase cuchicheando y luego os vais los dos largas horas a jugar a un parque o a hacer maldades  y gamberradas por la calle. Un dia este amigo dejó de hablarme, así que al salir de la escuela fuí a la puerta de su casa  y esperé a que llegase, al verme desde la distancia me gritó ¡no te acerques!, me acerqué y se fué corriendo en dirección  opuesta a su casa, tal fué mi asombro que me escondí tras un coche y esperé a que regresase para preguntarle si tenía  algo en mi contra; por fin se acercó a su portal mirando a todos lados con un notorio miedo, salí de detrás del coche y  al verme entró rápidamente en el portal gritando ¡socorro!. Todo aquello me pareció surrealista, un cambio tan brusco de  la noche a la mañana, pulsé el timbre del interfono de su casa y al descolgarlo me dijo con voz temblorosa ¡no te puedo  ver mas, no te acerques a mi! y colgó,así que pensé que alguien malintencionado le habría contado cualquier barbaridad y  me tenía miedo; me fuí a mi casa sin darle más importancia y continué el curso y las clases sin hablarse a la espera de  que me diese una explicación, sin embargo a los pocos dias no lo vi mas y me explicaron que sus padres lo habían cambiado  de escuela.

Pasaron tres cursos y yo también cambié de escuela, ya en el nuevo centro me junté con el grupo de los "frikis", ese  grupo de tres o cuatro chavales raritos que prescinden de modas, no son chulitos, intentan pasar desapercibidos y hacen  cosas raras a esa edad, como interesarse por los libros, las matemáticas o las computadoras; digo "frikis" y no  "empollones" porque yo formaba parte esencial del grupo, sin embargo yo no estudiaba nunca, al igual que mis compañeros  de grupo era experto en las cuestiones más absurdas, como memorizar los tipos de ballenas, pero ellos estudiaban de  memoria todos los libros escolares sacando notas excelentes y yo pasaba el curso haraganeando sin coger un libro escolar;  yo suspendía todas las asignaturas y al llegar la recuperación de final de curso me pasaba quince  dias empollando y  aprendiéndome de memoria aquellos libros que habían llegado a final de curso impecables por no haber sido abiertos  todavía. Sea como fuere yo aprobaba todas las asignaturas con la nota justa para pasar de curso, un cinco. Los profesores  recriminaban a mi abuela que no me inculcase e incentivase la voluntad de estudiar durante todo el curso como lo hacía  los últimos quince dias, pero mi abuela ya tenía suficiente con llevar una casa cuidando de 4 niños y un hijo drogadicto  esquizoide, así que yo estaba "asilvestrado" (hacía lo que me entraba en gana sin regirme por normas).

Era la época de las "maquinitas", aquellos videojuegos en los que echabas una moneda y generalmente se encontraban en  unos salones a docenas, los padres hacían correr el rumor de que allí corrían las drogas y que sus hijos acabarían  siendoheroinómanos, así que nos prohibían rotundamente acudir allí. Pero en realidad esas máquinas no incitaban a vicio  alguno, si acaso a dejarse la paga semanal en veinte minutos, aunque al cabo de dos semanas el que perdía dinero era el  propietario de la máquina, ya que para entonces con una moneda pasábamos tres o cuatro horas, hacíamos equipos de cuatro  chavales y nos turnábamos cuando uno se cansaba, muchas veces desistíamos y regalábamos la partida a alguien que llevaba  una hora haciendo cola para gastar su moneda. Pero los padres seguían obsesionados en que allí había sexo drogas y  Rock&Roll; cosa curiosísima pues muchos de estos padres compraban versiones caseras de patética calidad a precios  carísimos para disfrutarlas en casa. Para poder disfrutar de aquellos videojuegos que tanto  nos atraían, los chavales  descubrimos que no era necesario acudir a un salón oscuro, loa bares y granjas y cafeterías viendo el filón de aquellos  videojuegos tragamonedas habían decidido instalar una en algún rincón de su local.

Bien, pues resulta que un dia estando yo en mi habitación aburrido sonó el timbre del interfono de mi casa, fuí a  responder pero al llegar mi abuela ya había cogido el telefonillo, entonces ella dijo ¿dígame? ...se escuchó la voz de mi  amigo y le dijo a mi abuela ¿está Ivan?, yo no tenía ganas de verle, prefería continuar con mi siesta, así que mediante  gestos le dije a mi abuela ¡NO!, mi abuela le respondió "no ha llegado todavía" y entonces mi "amigo" del alma le dijo  ¡ah! es que lo he visto hace poco jugando a la maquinita en el bar de la esquina y no sabía si había vuelto ya a casa;  conocedor de que si decia esto yo recibiría un duro castigo y reprimenda. Sopesé la situación y en lugar de optar por  bajar y partirle la cara me hice el despistado como si no fuere conocedor de su mentira traicionera, simplemente continué  siendo amigo suyo conociendo ya a que juego apostaba.

CAPÍTULO 2. ADOLESCENCIA
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Pasaron los años de la educación primaria y yo ya estaba en secundaria, no era buen estudiante, continuaba interesándome  por temas complejos pero los libros escolares me aburrían someramente, así que dejé los estudios y me puse a buscar  trabajo; mi padre continuaba con sus paranoias y psicosis desentendiéndose de sus hijos y extorsionando a su madre  viviendo la "vida loca" entre trapicheos (asuntos turbios), pero sobretodo pese a su edad continuaba siendo un crio  mimado envidioso, lamentaba el haber dejado de ser hijo único con todos los caprichos que conlleva a ser relegado a un  "ocupa" del piso mientras su madre (mi abuela) se volcaba en cuerpo y alma para sacarnos adelante a los cuatro hermanos  (sus hijos). Total, que yo me esforzaba en rellenar solicitudes de empleo incesantemente y acudir a todas las empresas y  comercios buscando un empleo ...pero nada... nadie me llamaba para ofrecerme una oportunidad laboral. En mi casa había  una línea telefónica de esas que ahora se llaman "fija", sin embargo habían dos aparatos para utilizarla, uno en un  despachito de la vivienda y el otro aparato cerrado a cal y canto bajo llave y varios precintos dentro del dormitorio de  mi padre; un dia sonó el teléfono y acudí a descolgar el auricular, al hacerlo escuché como mi padre ya había descolgado  desde su aparato diciendo ¿diga? alguien preguntó por mi y mi padre replicó ¿para que? entonces le explicaron que  llamaban de una empresa porque estaban interesados en contratarme, a lo cual mi padre respondió "ahora mismo está en la  clínica de rehabilitación de drogadictos"... no dije nada, no hubiera ganado nada frente a alguien que tenía trastornos  mentales, era mi padre y tenía un arsenal en su cuarto.

Estuve algunos dias descolgando el auricular sigilosamente a ratos sueltos para descubrir que mi padre se dedicaba  regular y compulsivamente a llamar a todos los familiares, amigos mios e incluso antiguos profesores mios, les explicaba  historias sobre que estaba desesperado porque yo no paraba de robar en casa para financiar mis adicciones, adicciones que  hasta la fecha jamás se habían dado salvo en su prolífica imaginación.

Decidí entonces buscar trabajo por vías en las que el no pudiese interferir, me pasé por decenas de locales nocturnos  ofreciéndome como experimentado portero, era todo mentira, pero en aquella época los bares musicales pequeños aparecían  como setas por todos lados gestionados por empresarios emprendedores que sabían tanto de la noche como yo de suajili o  biotecnología. Les explicaba que en mi calle habían problemas técnicos con la compañía telefónica y que no disponía de  teléfono operativo, así que cada dos o tres dias volvía a los mismos locales a consultar si se lo habían repensado y se  habían dado cuenta de que mis servicios serían un valor añadido al local. Efectivamente en doce dias encontré trabajo en  un bar musical como portero, pasó el tiempo y ascendí a pinchadiscos pasando posteriormente a encargado del local.

Yo era bien conocedor de que no corría absoluto peligro de perder el trabajo, pues además de hacer méritos  extraordinarios constantemente, yo era la persona más sana y honrrada del planeta, si a mi padre se le hubiera ocurrido  acercarse a mi local a insidiar diciendo que yo me drogaba y que me despidiesen, aquellos compañeros nocturnos mios, la  mitad traficantes se hubieran descojonado de reir y lo  hubiesen mandado a la mierda.

Entonces comencé a encontrarme mal, contínuos dolores de barriga, mareos, ocasionalmente se me aceleraba el corazón y me  sentía eufórico sin motivo alguno... un cuadro patológico francamente extraño sin justificación alguna, ya que mi dieta  básica se componía de arroz a la cubana, verduras hervidas, algún filete y en el local litros y litros de zumo de piña y  algún cubalibre a la semana; sin embarco mi salud y estados de ánimo cambiaban erráticamente de repente en el momento más  inesperado.

Continuábamos viviendo en aquel piso mi abuela y yo, y mi padre era un hurón furtivo al que solo se le veia desde la  puerta de la casa entrar corriendo a su cuarto tras romper los varios precintos que había puesto en la puerta del mismo  al marcharse y abrir las tres cerraduras de seguridad de esta. Entonces me percaté de algo, yo habitualmente me preparaba  un arroz a la cubana a media tarde/noche y tras cenar me marchaba al local a trabajar, ponía el arroz a hervir y a los  dieciocho o veinte minutos volvía para completar la receta, freir dos huevos, sacar el tomate frito, añadir algún  embutido o carne picada levemente pasada por la parrilla, adobarlo todo con sal pimienta y orégano etc... Me dí cuenta de  que mientras yo estaba en mi habitación a la espera de que hirviese el arroz ocasionalmente se escuchaban en el pasillo  unos pasos rápidos y luego un portazo, entonces me pregunté ¿ y si este tipo me mete algo en la olla que me causa esos  inexplicables desajustes de salud y estado de ánimo ? ... pensé "eso es paranoia", pero valoré que mi padre era un  paranóico esquizoide peligroso, así que tomé una determinación, desde entonces puse el arroz a hervir y acto seguido me  sentaba en la cocina montando guardia frente a la olla sentado en una silla leyendo un libro tranquilamente; mas pronto  que tarde apareció mi padre por sorpresa en la cocina, al verme frente junto a la olla puso cara de asombro y sin mediar  palabra ni hacer absolutamente nada en la cocina corrió a refugiarse en su cuarto. Desde entonces finalizaron mis  episodios de dolores inexplicables y euforias repentinas.

Pero aquello era tedioso, trabajar de encargado, todas las veinteañeras guapas ofreciéndome descaradamente su cuerpo a  cambio de que las contratase como bailarinas go~go o camareras, soportar borrachos, solventar alguna discusión en la que  cuando la psicología ya no era factible se zanjaba violentamente y ala, a dormir por la mañana, hacer algo por la tarde,  otro arroz a la cubana y de vuelta al local... tenía veintisiete años y estaba harto de la rutina diaria; pero de repente  apareció mi salvación, un dia al acudir al local el dueño me informó que tras ciertos asuntos turbios había adquirido  algunas deudas que ponían en peligro la integridad de el y su familia, así que para saldarlas, de la noche a la mañana  había traspasado el local a otros nuevos propietarios a los cuales definió como "muy majos y buena gente" ...me abstengo  de opinar sobre lo que pensé al verlos.

Estos nuevos gestores traían consigo su personal propio, así que me quedé sin trabajo. Es entonces cuando me descubrí a  mi mismo una buena tarde tumbado en el sofá mirando la televisión y pensé ¿que estoy haciendo con mi vida? ¡soy joven!  ¡es ahora cuando debo ver mundo! ¡luego me casaré, tendré hijos y estaré secuestrado!. Dicho y hecho, esa misma tarde  compré un dicccionario Español~Inglés de bolsillo, hice las maletas y me fui a una empresa de aerolíneas donde pregunté  ¿cual es la ciudad del Reino Unido donde no encontraré ningún español ni siquiera turistas? la respuesta fué  "Bhirmingham", así que maleta en mano me senté allí y esperé hasta veinte minutos antes del vuelo, entonces pregunté  ¿queda alguna plaza de última hora que ya no vean posible vender? me dijeron "si", en primera clase queda una plaza, a lo  cual me quedé callado y justo diez minutos antes de la salida del vuelo volví al mostrador y dije "estoy dispuesto a  pagar por esa plaza el precio de clase económica, ya que si no la compro yo ustedes perderán la venta de ese asiento; así  fué, embarqué en primera clase tomando Champagne y con guapísimas azafatas interpelándome a menudo para satisfacer mis  caprichos a un precio miserable. La cuestión es que estuve tres meses en Inglaterra aprendiendo inglés autodidactamente y  gastándome mis ahorros, lo cual no fué en vano, conocí allí a una francesa con la que posteriormente viví un idilio en  París y un japonés que me enseñó muchísimas cosas sobre el honor y las artes marciales, pero eso ya son historias para  otro relato. En fín, finalmente tras aventurillas por varios países europeos volví a España siendo conocedor de que había  vivido grandes experiencias integrándome en muy dispares maneras de entender la vida, desde cenas con embajadores en  París hasta unos suburbios en Inglaterra haciendo tratos fuera de la ley con inmigrantes Hindúes; volvía con una renovada  visión global, conciliadora  ámplia sobre el respeto y la convivencia. En realidad podía haberme quedado codeándome con  políticos, magnates y mala gente, pero si había llegado a esos ambientes era porque yo era el amante de una mujer  veintitrés años mayor que yo, hice acto de reflexión y decidí cancelar esta relación.

Pero al volver a España las cosas no fueron de color de rosa, en aquel piso continuaban viviendo mi abuela y su hijo (mi  padre), pero las cosas habían evolucionado mucho, mientras mi abuela dormía mi padre llenaba un cubo de agua y se lo  tiraba encima, entonces se entaba sobre ella y le gritaba ¡muérase ya! ¡deme todo el dinero!. Yo de pequeño siempre había  sido un chaval temeroso de este peligroso hombre, pero tras haber recorrido mundo, ido de putas con embajadores y  sobornado a comisarios dentro de la celda de un calabozo ya no le tenía miedo; en contrapartida mi padre era ya un poco  mayor y yo estaba en mi plenitud física, así que una de las veces que observé que mi padre maltrataba a su madre salí de  mi cuarto y le metí una soberana paliza sin mediar palabra; este salió corriendo y huyó despavorido hacia la calle, yo ni  corto ni perezoso, aprovechando que tenía un par de arañazos llamé a la policía indicando que mi padre había maltratado a  su madre y a mi, conocedor de que en su cuarto almacenaba un alijo de armas y munición ilegales. Acudió la policía y me  preguntaron ¿que ha sucedido? justo entonces entró por la puerta mi padre sonriente como si nada hubiese sucedido y yo me  quedé callado, entonces mi padre dijo ¡uf! ¡llevo 13 horas trabajando! ¡ya tenía ganas de llegar a casa!. Dado que si yo  explicaba la historia sería su palabra contra la mia y conocedor de que mi abuela no lo denunciaría por aquello del "amor  de madre" me limité a decirle al policía "ya lo dije en mi llamada telefónica, parece ser que ya no hay peligro, no voy a  denunciar, simplemente tome usted nota de esto" y le enseñé la puerta del cuarto de mi padre donde habían múltiples  precintos y tres cerraduras de alta seguridad; el policía siguiendo el protocolo me dijo ¿desea usted denunciar? a lo  cual miré fijamente a mi padre y dije "está todo arreglado", la policía se marchó y a mi padre le quedó claro que bromas  conmigo pocas.

Pero los malos tratos a mi abuela continuaron, yo no los veia, pero cuando yo llegaba a casa observaba perfectamente los  síntomas en mi abuela, la cual lo negaba todo. ¿cuantas veces no  hemos visto a una madre llorar amargamente defendiendo  a un hijo drogadicto que ha descuartizado a su esposa? ...es amor de madre.

hasta que un dia lo decidí, yo no podía seguir escoltando a mi abuela eternamente por mucho que ella hubiera ejercido de  madre y me lo hubiese dado todo, condenarme a cumplir los cuarenta en aquella casa esperando a qu mi padre asesinase a su  madre para cobrar la herencia era una absurdidad, todo un insulto hacia los años de esfuerzo que esta había puesto para  que yo tuviese un futuro; así que le dije "yaya", me voy a "buscar la vida" (probar suerte para ganarse el futuro). Hice  la maleta y me marché a seiscientos quilómetros hasta la capital, yo solo llevaba cinco mil pesetas en el bolsillo, lo  justo para pasar tres noches en una pensión de mala muerte en un suburbio, sin embargo existe un dicho "cuando el frio  aprieta, ni los culos de los muertos se respetan", y así fué, me paseé por todos los locales nocturnos de la capital y en  lugar de decir "hola, busco trabajo" decía "hola, soy mucho mejor que tu DJ., te reto a que me pongas una prueba contra  el, si me contratas te subirá la caja..." Justo al tercer dia (o mejor dicho noche) fuí contratado en un bar musical de  la zona más de moda, la cosa fué bien durante más de un año y el local fué referente obligatorio para los más pijos,  snobs y gente con pasta (dinero) obligados a visitarlo, hasta que por incidentes que no vienen al caso el local cerró  repentinamente...

CAPÍTULO 3. SUPER~DJ
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Ello no fué problema para mí, puesto que dado el caché y carisma que yo había adquirido las grandes superdiscotecas se  disputaban el contratarme, yo, un chico de provincias, había conseguido levantar un bar musical con aforo de 60 personas  desde la miseria hasta ser el referente de moda, e incluso había hecho historia, era el año 1.997 y yo fuí el primer  pinchadiscos de España que computerizó una cabina de DJ.pasando a poner la música íntegramente solo con un ordenador, un  ratón y un teclado, cuando faltaba una década para que el populacho se enterase acerca de lo que era "eso del MP3", no  era una tarea en absoluto fácil como ahora en que cualquier gilipollas se baja el "Virtual DJ" de una página pirata y  hace mezclas fantásticas, se requerían complejos conocimientos de programación y más de diez años de experiencia en  cabibnas de "DJ" para tener "oido" suficiente.  Acudió hasta la televisión a hacerme entrevistas; fué una apuesta  arriesgada, pero invertí todo mi tiempo y ahorros en ese gran proyecto, cientos de horas practicando y decenas de miles  de pesetas en comprar programas a través de aquella incipiente internet. Por supuesto que yo era un hacker y pirata de  los más peligrosos, pero para este proyecto exclusivo e innovador en España opté por hacerlo todo legalmente, así pues  volví a hacer  historia cuando la SGAE escoltados por la policía local (Sociedad General de Autores y Editores) (BSA en  U.S.A.) "empresas mafiosas estatales que se supone que defienden los derechos de autor" intentó "meternos mano"  (sancionarnos, multarnos y erradicar nuestro método),,, se "comieron los mocos", no ´solo fuí el primer DJ digital de  España sino que encontré millones de vacíos y argucias legales para que no nos molestasen más.

Lamento tener que repetir esto por enésima vez, eso del primer "DJ Digital de España" es otra historia, centrémonos en el  tema que nos incumbe "acoso", si prestas atención hallarás la relación directa entre "acoso" y "distancia".

Luego que me reclamaron de otras tantas discotecas y yo vivía francamente bien, solo había que hacer mezclas perfectas  (con un ordenador es fácil), poner la música adecuada en el momento exacto y disimular no ver nada cuando tropezabas con  los fardos de cocaína en los almacenes de los locales.

No padecí (de momento) acoso alguno a 600 quilómetros de mi ciudad natal. Hasta que un dia me llamó mi hermana pequeña  insistiendo terriblemente en venir a visitarme a la capital...

Acudió con mi abuela y sin complejo alguno y total descaro inspeccionaron mi domicilio milímetro a milímetro, yo transigí  ante la presencia de mi abuela ya que esta en realidad había sido para mí como una madre. Al marcharse estas"casualmente"  comencé a padecer de nuevo aquellos terribles dolores de estómago que los médicos eran incapaces de diagnosticar.  Finalmente a base de muuuuuuchos calditos de arroz y antiácido las molestias remitieron. Fué entonces cuanto me  propusieron "el gran reto", llevar la cabina de pinchadiscos de la discoteca más importante del país, donde de lunes a  Domingo acudían las más afamadas superestrellas. Me presenté y un hombre que decía erigirse en "encargado" me informó de  las funciones que debía realizar a cambio de un sueldo más que interesante:

~yo te daré la lista de canciones en el orden correspondiente
~debes programarlas en este ordenador
~eventualmente acudirá alguen a recoger alguna de estas cajas (unas cajas con polvos blancos)
~mantén siempre la cabina cerrada con el pestillo y la llave de seguridad, excepto si acudo yo y te digo que me abras.

Pese al gran dinero que podía haber amasado dije ¡NO!, yo era un artista, había conseguido levantar locales poniendo  canciones obsoletas a sabiendas de que a la gente que les gustarían eran los que tenían dinero en el bolsillo... yo pese  a ser el experto más cibernético de la música comercial tenía claras varias cosas.

~Dá igual si la mezcla es buena o mala, pon la canción adecuada en el momento exacto
~La música es un arte, aunque no la crees y solo la manipules le debes un respeto y una coherencia

Finalmente mis conclusiones frente a aquella oferta millonaria como super~DJ fueron varias:

~me niego a ser un mero "ponediscos"
~Me niego a ser cómplice de actividades discutibles, una cosa es fingir no ver nada y otra colaborar activamente

Total, que valoré entre la posibilidad de ser reconocido como un superDJ y acabar como todos estos, esto es, en clínicas  de rehabilitación y con la policía siguiéndome los talones pese a tener mucho dinero y fama, o dejarlo todo. Esto último  hice, cogí la maleta y volví a mi ciudad natal de provincias dispuesto a iniciar una nueva vida.

CAPÍTULO 4. SEGURATA
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Ya allí valoré los oficios en los que nunca faltaba trabajo para ponerme rápidamente a recomenzar mi vida, estos eran:

~Repartidor de comida a domicilio
~Vigilante
~Prostituta
~Camello (traficante de drogas a pequeña escala

Tras leer un libro de alguien que ahora es un reconocido triunfador y amo y señor de la empresa más influoenciante en la  TV del país titulado (un vago, dos vagos, tres vagos) decidí hacerme Vigilante de Seguridad, pues como bien explicaba  este, solo tienes que dormir o escaquearte, y puesto que las empresas abaratan costos, cuando roban solo tienes que decir  "es que no lo vi porque yo estaba en la otra punta" "la culpa es de la empresa por ponerme a vigilar algo tan grande";  además habiendo estudiado las normativas legales descubrí que "el vigilante vigila" y su obligación no es ejercer de  supermán o superdefensor, de héroes está lleno el cementerio, si no alertar a la policía al descubrir un delito, vamos,  que a todas luces aquello aprentaba que te iban a pagar por no hacer nada.

Obviamente no fué así, de todas maneras me quedé en el oficio, descubrí que aquello era un nido de tarados mentales con  múltiples traumas emocionales y trapicheos ¿a quien esperas encontrar en un trabajo donde te pagan por no hacer nada?;  pues a alcohólicos que matan sus penas porque mientras trabajan doce horas por la noche a su mujer se la follan todos los  vecinos, al hormonado culturista que trafica con todo tipo de sustancias y productos ilegales, al flipao cocainómano de  fín de semana que saquea y roba a hurtadillas los centros que se supone debe vigilar, al abuelo que te cuenta sus  batallitas inventadas sobre sus contactos mafiosos en la policía... Insidias, traciones, chivatos, etc.

De todas maneras yo andaba intrigado, recordaba perfectamente los episodios de acoso y situaciones inexplicables que  había padecido en el pasado en mi ciudad natal, y ahora al retornar (de momento) aun no se habían repetido.

Decidí que aquello era un pozo sin fondo, estaba abocado a no avanzar, así que me saqué el título oficial de Vigilante de  Seguridad, el de Escolta Privado, cursos de conducción evasivo~defensiva, licencia de armas, especializaciones en  espionaje... pero nada, yo seguía siendo un "segurata" sin futuro y con muchos títulos ideales para empapelarme el cuarto  de baño; aquello requería una accción drástica. Conocedor de que por mucho que preguntase de puerta en puerta todos me  dirían lo que les interesase a ellos mismos y no a mi, me fuí directo a la comisaría de policía más importante, y al  despiste accedí al despacho del comisario jefe donde me senté a la espera, al poco entró este y me dijo ¿quien coño es  usted? ¿que hace en mi despacho?, le expliqué que yo había apostado por el mundo de la seguridad pero que tras muchos  títulos, cursos y diplomas estaba defraudado, pues era un nido de fracasos y frustrados, le pedí que me asesorase sobre  como ascender realmente en el oficio. Lejos de detenerme me indicó unos nuevos estudios de investigación y seguridad, la  pega era que costaban 20 veces más que cualquier otra carrera y que exigían tener estudios superiores para acceder; aun  así me acerqué a dicho centro y me ofertaron hacer un exámen especial de aptitud y conocimientos de ocho horas y superar  una entrevista con un psicólogo.

CAPÍTULO 5. EL ASILO
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Mi padre no paraba de decir a grito limpio (alzando el volúmen) ¡el niño ya es grande, que se vaya de casa!... tiene  guasa la cosa, pues el con cincuenta y cinco años seguía viviendo de su madre.Así que aprovechando lo que había ahorrado  en los buenos tiempos me compré un piso, aunque frecuentemente acudía a visitar a mi abuela.

Cada visita a mi abuela podía observar como mi padre  continuaba maltratándola y extorsionándola, de las muchas fincas y  propiedades que esta poseia esta ya no quedaba casi nada, solamente el piso donde vivía esta con su hijo y otro que tenía  alquilado a unos familiares. Un dia al llegar a casa encontré a mi abuela sentada en el sofá junto a unos tipejoss con  americana y corbata, mientras mi padre registraba ansiosamente todos los armarios y cajones de la casa, le pregunté a mi  abuela ¿que pasa? y esta con visible temor me dijo "nada Iván, tranquilo", mientras mi padre gritaba ¡donde están las  escrituras!. Al percatarme del asunto cogí las escrituras de los dos pisos, las cuales tenía yo escondidas en mi antiguo  cuarto a espaldas de mi abuela y me marché a la calle, al poco sonó mi teléfono móvil y mi padre me dijo "si no quieres  que le ocurra hoy un accidente a la "yaya" traeme las escrituras inmediatamente, así que eso tuve que hacer.

Me marché a mi casa y a los pocos dias me enteré de que le habían obligado a vender los dos pisos, le habían vaciado las  cuentas bancarias y la habían recluido en un asilo alejado en medio de una montaña casi incomunicada, repartiéndose el  "alijo" (botín) entre mi padre y mis tres hermanas. Fuí al asilo a visitarla y le pregunté ¿estas bien? ella dijo si, si,  no te preocupes, la visité varias veces y yo veía que no era feliz, así que un dia le dije "yaya" haz las maletas que nos  vamos; no dudó ni un segundo en correr a su cuarto y comenzar a empaquetar, mientras tanto yo bajé al despacho de la  directora del centro y le informé que me llevaba a mi abuela a mi casa, a lo que respondió ¡imposible! tu abuela está  incapacitada mental, tengo un documento firmado por tu padre y una de tus hermanas, no puede salir de aquí. Cogí mi  coche, fuí a casa de mi hermana mayor y pistola en mano le "sugerí" que redactase un texto desdiciéndose y recomendando  al asilo que la liberasen para ir a vivir a mi casa; llegué al asilo y me dijeron que el documento no era válido, así que  una vez deposité mi pistola sobre la mesa y miré fijamente a la directora sin mediar palabra alguna, esta se ofreció  amablemente a ayudarnos a hacer las maletas.

Yo andaba muy ocupado en mis asuntos, frecuentemente pasaba largas temporadas sin acudir a casa así que mi abuela vivía  sola en mi piso con una asistenta que le puse; al tiempo mi abuela estaba ya muy anciana y se veia que mas bien pronto  que tarde se acabaría su  tiempo, asi que ella me dijo "hijo" (me llamaba hijo) vamos al notario a hacer testamento; una  vez allí le dijo al notario "se lo dejo todo a mi nieto", es entonces cuando solicité cinco minutos para hablar en  privado con mi abuela y le dije que yo no la había rescatado y cuidado por dinero, que hiciese una herencia a partes  iguales, ella decidió entonces dejarle a su hijo el 34% por ser obligatorio por ley, el 33% a mi y el otro 33% a repartir  entre mis tres hermanas, aludiendo a que ella les compró piso y coche al casarse y a mi no me había comprado nada.

Yo continuaba haciendo lo que estimaba correcto, sin temer a nada y granjeándome enemigos.

Finalmente mi abuela entró por enésima vez en la sala de cuidados intensivos del hospital, pero esta vez se veia que iba a  ser la última vez, en su cama hospitalaria me dijo "hijo, corre al banco y traeme un documento de reintegro", eso hice y  al entregárselo anotó una fuerte suma y me dijo "saca este dinero y apúntate a esos estudios que tanto deseas", me hizo
er que estudiaría esa carrera, cogí el papel y una vez en la puerta del banco lo rompí por considerar que me estaba  aprovechando, no saqué el dinero y volví al hospital; pero una vez allí me comunicaron la noticia que no deseaba oir. El  funeral fué sobrio y la familia decidió incinerarla para ahorrarse los gastos de un nicho o una tumba.




27 de Octubre de 2013 

             Acoso [BETA 2]
Acudí al banco e investigué las cuentas de mi abuela descubriendo que había un apunte que decía "reintegro para estudios  de Iván" retirado por otra de mis hermanas, puesto que yo ganaba por aquel entonces mucho dinero pensé "allá ella con su  conciencia". A los pocos dias nos reunimos en un notario mis tres hermanas y yo, todos llevábamos abogado y no hablamos  entre nosotros, solo nuestros abogados entre ellos, se hizo el reparto de la herencia y cada uno salió por la puerta con  sus correspondientes documentos para ir a cobrar al banco. Nunca jamás volví a saber nada de mi padre o hermanas.

Bien, pues ahí estaba yo, con dinero y una promesa que cumplir, así que fuí y me inscribí para aquellos estudios, el  exámen pese a ser eterno (8 horas) fué bastante bien, entonces tuve la entrevista con el psicólogo quien solo me hizo una  pregunta ¿por que quiere usted realizar estos estudios?, mi respuesta fué clara y concisa:

Ahora tengo dinero, podría gastármelo en un cochazo, lujos y caprichos, en poco tiempo no tendría nada... por ello deseo  invertir en mi persona, no eres lo que tienes si no lo que vales. ...tras un prolongado silencio no hubieron más  preguntas y fuí aceptado.

Cursé aquellos estudios obteniendo sobresalientes calificaciones en todas las disciplinas, la vida era fantástica, tanto  que morí de éxito, podía conseguir todo lo que desease con mínimos esfuerzos, mi vida carecía de sentido,  no tenía  ilusiones, no era feliz.

/////////////////////////////////////////////////////
/PARTE 2: EL GATO Y EL RATÓN/
/////////////////////////////////////////////////////


CAPÍTULO 6. NOCHES DE DROGA
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Me acerqué a visitar a un amigo de la infancia en los bajos fondos, este era el típico chulito que andaba todos los dias  "trapicheando" "menudeando" y "chanchulleando", o sea, que se dedicaba a actividades nada recomendables para comentarle a  un policía. Yo venía observando largo tiempo noticias en la televisión y prensa que se hacían eco de personas muertas por  "abuso" de drogas, así que supuse aquello de "si solo hago uso pero no abuso no pasará nada malo"; es la falacia de "yo  controlo" o "lo puedo dejar cuando quiera" ¡ja! vaya mentira.

En fin, pues que caí de morros y me enganché a la cocaína, al principio iba a locales sociales tales como discotecas o  prostíbulos, pero dado que la droga saca lo más profundo de ti, yo colocado era un buenazo y siempre me encontraba con  gentes que se aprovechaban de mi, llegaron a estafarme en una noche el sueldo de más de un año, así que mi determinación  fué que ya que estaba enganchado, comprar la droga y consumirla sin salir de casa. El dinero se iba rápido y pronto  comencé a cancelar mis cuentas de plazo fijo que había destinado para mi jubilación, necesitaba saciar mi síndrome de  abstinencia y consumía a diario, si algún dia tardaba un par de horas en comenzar a consumir lo pasaba muy mal.

Dado que mi adicción era grande lo dejé todo, solo deseaba colocarme, reponerme y volver a colocarme, dejé a mi pareja de  entonces, de lo cual me arrepiento profundamente, pues esta si que era la mujer de mi vida, aunque ahora estoy feliz al  haberla investigado y descubrir que rehizo su vida y se casó con un buen hombre, dejé el trabajo y dejé otros estudios  que había iniciado; toda mi existencia se limitaba a cajero automático~~>camello~~>drogarse en casa toda la noche y otra  vez, y otra vez, y otra vez...

Dejar la droga es muy fácil, es como dejar de fumar, yo dejo de fumar frecuentemente.

Al final no dejé la droga pero conseguí controlarme para acudir a un trabajo, se trataba de acudir un dia a una fiesta  privada con personajes importantes a gestionar la seguridad, se suponía que al acudir al dia siguiente a la empresa me  pagarían en efectivo una buena suma pero no fué así, al acudir a la empresa al dia siguiente me explicaron que en aquel  momento no estaban los jefes, y así un dia, dos, cuatro, ocho... Les dejé un número de cuenta bancaria pero el dinero no  aparecía por ninguna parte, así que volví a esa empresa y les dejé otro número de cuenta diferente. Acudí a las oficinas  estatales de empleo y descubrí que habían declarado que me habían hecho un contrato con el que habían percibido una  subvención por contratar parados, yo expliqué allí que eso era mentira pero me dijeron que habían pasado demasiados dias  y que yo había perdido la posibilidad de cobrar prestación alguna por desempleo. Unos dias mas tarde recibí el ingreso  por el dia trabajado y al dia siguiente volví a recibir otro ingreso por el mismo importe en la otra cuenta; obviamente  se habían equivocado, así que me llamaron para reclamar la duplicidad del ingreso, a lo cual les respondí que yo no tenía  ningún inconveniente en exponer ante el juez que yo había cobrado el doble de lo trabajado, pero que entendía que era una  compensación por haberme robado ilegalmente la posibilidad de cobrar ocho meses de prestación por desempleo fingiendo un  contrato falso para robar al estado una subvención. No llamaron más para reclamar el dinero.

Así que yo seguía "haciendo amigos"

Continué entonces con mi rutina, dormir por la mañana, comprar droga a media tarde y drogarme toda la noche... dia tras  dia sin freno mientras el saldo de mis cuentas se precipitaba en picado. La chica a la que había abandonado acudió  algunas veces a picar al timbre de mi puerta, pero jamás le abrí, entendia yo que si me hubiera visto drogado se le  hubiera hundido el mundo, era mejor que pensase que yo era un hijo de puta que la había usado y tirado; esta chica había  vivido una mala experiencia anterior, se juntó con un hombre que la llevó a un pueblo remoto donde le hizo un hijo y la  maltrataba porque el siempre andaba drogado, hasta que escapó y me conoció. No quise que me viese drogado, ello hubiera  sido mucho más trauma que el hecho de suponerse abandonada sin explicación.

Una noche estaba yo con mi euforia en casa y escuché ruidos en la puerta de acceso a mi domicilio, sigilosamente eché un  vistazo por la mirilla y estaban el dueño de la empresa que me estafó robándome el paro y mi vecina, esta vigilaba  mientras el manipulaba mi cerradura; pese a que yo estaba silencioso al otro lado arma en mano encañonando hacia la  puerta finalmente no entraron. Pasó el tiempo y le quité importancia al asunto, pero aquello no acabó allí, de hecho no  había hecho más que comenzar.

El asunto es que otra noche escuché ruidos en mi cerradura y pude observar que el llavero que yo tenía colgado por dentro  se movía, pegué una patada a la puerta y escuché unos pasos que huían escaleras abajo; se repitieron sistemáticamente  capítulos como este, uno bastante curioso fué que oyendo ruidos en mi cerradura miré por la mirilla y todo aparentaba  normal, pasaron unos segundos, sonó un teléfono móvil en el rellano y un hombre que estaba agachado frente a mi puerta  para que no le viese se levantó y se marchó corriendo. Yo pasaba miedo, máxime cuando un dia al escuchar ruidos en mi  puerta vi como esta se entreabria y antes de que reaccionase el intruso pegué otra patada a la puerta cogiéndole la mano,  abrí un poco la puerta, retiró la mano y se marchó raudo. Francamente me preocupaba el asunto, pues yo temeroso de una  posible intrusión en mi casa con malas intenciones había invertido miles de euros en un sistema de cerradura digno de un  banco, sin embargo la habían conseguido abrir sin tener la llave. Al caer la noche se inciciaba el período de guardia,  decenas de sigilosos amagos de intrusión intentando pillarme desprevenido, al salir el sol sobre las siete de la mañana  acudían las mujeres de la limpieza a barrer y fregar el rellano y yo sabía que ya podía irme a dormir sin miedo alguno.

Otro asunto me rondaba por la cabeza y me preocupaba en sobremanera, por aquel entonces yo había conseguido moderar mi  consumo de estupefacientes, así que solo me drogaba en situaciones ocasionales (aunque regularmente), estos episodios de  intento de intrusión solo sucedían el dia que yo estaba drogado en mi casa por lo que me planteé si pudieran ser  alucinaciones, pero las pruebas estaban ahi, leves marcas de manipulación en el exterior, el perfil del suelo deformado  por haber introducido algun tubo, palanca o cámara de espionaje entre el suelo y la puerta, etc... decidí hacer dos  pruebas concluyentes. Pasé varios dias en los que cogí mi coche y fuí hasta el punto de venta de droga, me acercaba hasta  la puerta del camello y volvía a mi casa sin comprar nada ¡esa noche había intento de intrusion! alguien sabía cuando  había ido al punto de venta de droga y elegía esos dias para intentar cazarme drogado en el silencio de la noche; no  pintaba nada bien. La segunda prueba fué esconder un ordenador portátil en una estantería y ponerlo a grabar con una  cámara oculta el acceso a mi domicilio, entonces simulé irme a comprar droga, fuí a mi casa y cuando ningún vecino me  veia me escapé a la calle por la puerta de incendios que daba a la parte trasera del edificio.  Efectivamente, pude  identificar en el vídeo como dos empleados de aquella empresa entraban en mi domicilio y daban vueltas al parecer  buscándome, recuerdo perfectamente sus caras sentados en mesas frente a un ordenador en las oficinas, esperaron largo  tiempo y finalmente marcharon. Por suerte yo había sido precavido y tras poner la cámara oculta me había ido dos dias a  un hotel, si llego a volver a las dos horas hubiera tenido un disgusto. Pensé en acudir a la policía a denunciarlo pero  las pruebas no eran concluyentes, ellos hubieran alegado que yo les había invitado o dejado las llaves, además no habían  daños ni robo, la cerradura había sido hábilmente manipulada sin dejar rastro de haber sido forzada, es mas, funcionaba  perfectamente.

Yo tenía un arma secreta, todo el mundo se empeña en tener un perro como guardián, yo tenía un gato, por algo será que  los egipcios los adoraban, había leido hacía tiempo que en la segunda guerra mundial se utilizaron los llamados  "windtalkers" para enviar los mensajes cifrados al frente, el truco estaba en que aquellos indígenas americanos habían  transmitido su cultura de padres a hijos oralmente sin haber sido jamás escrita, asi podían mandar un indio en cada  batallón como operario de radio y los mensajes se enviaban en aquella lengua que nadie conocía salvo los propios  indígenas, el enemigo pese a interceptar las comunicaciones no podía descifrar su contenido, su única esperanza era  capturar vivo a alguno de aquellos operadores de radio indígenas, cosa que nunca sucedió exitosamente, pues los  "windtalkers" (los que hablan al viento entre otras cosas (siempre iben escoltados por un soldado cuya función era única  y exclusivamente asesinar al operador de radio en caso de que corriese peligro de ser capturado por el enemigo. Así se  solventó la "cagada" de la primera guerra mundial donde las comunicaciones se basaron en un sistema de encriptación  llamado "máquina enigma" que acabó siendo quebrantado por ingeniería social (las máquinas las crean los hombres, busca el  punto débil de los hombres(.

Se hicieron muchos estudios y se demostró que estos indígenas al raparse el pelo como ordenaban las normas militares  perdían su capacidad de intuición y eran capturados y secuestrados por sorpresa, afortunadamente para los yankees esta  etirpe poseía un alto sentido del honor y antes que revelar los secretos de su cultura e idioma al enemigo se suicidaban.

Pues eso, bien conocido es que las mujeres tienen eso que el populacho llama "sexto sentido" o "intuición", según estos  estudios el cabello es una extensión del sistema nervioso, por lo cual es capaz de actuar como "antena" para percibir  otros parámetros fuera de la realidad estándard. Yo me había dejado el cabello largo y era capaz de comunicarme con mi  gato sin palabras ni gestos, si yo pensaba "Shiroi (el nombre de mi gato(, ven aqui", aunque el gato estuviese escaqueado  en casa de la vecina, este aparecía junto a mi lado, si yo pensaba "márchate que me molestas" el gato desaparecía de mi  vista...

Asi que en aquellas noches yo me limitaba a estar en el sofá del comedor con mi droga y el gato montaba guardia  silenciosamente frente a la puerta, pudiera ser una cuestión de que los estados alterados de conciencia acentúan las  capacidades cognitivas, habría que preguntarle a los chamanes del Amazonas, la cuestión es que de repente yo sentía un  terrible zumbido en mi cabeza, entonces miraba a Shiroi y podía observar como este miraba nervioso hacia la puerta de  entrada a mi casa, era entonces cuando yo me asomaba y podía ver el llavero en la cerradura moviéndose y ruidos en el  rellano.

Así que entendí que debía tomar una solución radical.

Alquilar mi piso e irme a vivir a una habitación de alquiler de manera que nadie fuera conocedor de mi domicilio real.


CAPÍTULO 7. DRACO
~~~~~~~~~~~~~~~~~

Iba yo caminando por la calle y me encontré a Íker, hacía más de diecisiete años que no lo veía, había sido un compañero  de juventud, yo lo recordaba como un chaval tímido, de más de dos metros de altura esquifido,  delgaducho y tartamudo,  sin embarbo lo que me encontré aquel dia eran más de ciento cincuenta quilos de músculo, seguro de si mismo y me explicó  que se había hecho profesor de profesores de varias artes marciales mortales donde los combates eran sin reglas. Le  comenté que buscaba una habitación de alquiler, despues de todo yo había tomado la firme determinación de dejar la droga  de golpe, aquello de ir reduciendo poco a poco estaba claro que no funcionaba. Le llamaban "draco" desde la tierna  infancia por su parecido con un personaje de los teleñecos (muppets), aunque el ahora fingía que le llamaban así por su  aterrador aspecto,
















le gustaba dar miedo a la gente; supongo que como parte de su terapia para superar su timidez y  tartamudeo. Pero eso, dió la casualidad que el disponía de un cuarto libre y los dos pensamos ¿que mejor que compartir  casa con un amigo de juventud?. Una vez pasaron algunos dias no paraban de acudir visitas que charlaban con el dos  minutos y se marchaban, yo conocía muy bien aquellos asuntos, así que le dije serenamente "draco, que pasa" y me dijo que  el se sacaba algún dinerillo suministrando lo que la gente le pedía, me ofreció coca a precio irrisorio pero le expliqué  que yo precisamente el dia que entré en su casa lo había dejado y que me iba francamente bien, entonces me ofreció  hormonas para ponerme tan musculoso como el en tan solo tres meses, le dije que no estaba interesado y que tampoco me  preocupaba como se ganase la vida.

Yo recordaba el episodio de las intrusiones en mi casa y recordaba que solo se habían dado los dias en que yo acudía a  comprar droga, pero no sabía si esta información la conocían por chivatazo del camello, alguien de los que rondan  vigilando las inmediaciones del punto de venta de droga, la vecina, por rastrearme el teléfono móvil o por rastrearme el  coche con algún tipo de GPS, así que lo que hacía era aparcar el coche a dos paradas de metro y allí en una estacion de  metro que nadie vigilaba nunca me colaba viajando hasta mi nuevo domicilio, la habitación en casa de mi amigo; como  medida adicional dejaba el teléfono móvil en el coche y jamás lo subía a casa, pero cometí un grave error, cada mañana  tomaba un café a la misma hora exacta siempre en el mismo bar frente al garaje. Una mañana al entrar en el bar encontré  que en la esquina de este, sentados en una mesa intentando disimular estaban el jefe de aquella empresa con otro tipo,  los dos vestidos con americana y corbata; tomé un café y simulé marcharme, al poco salieron y les seguí a distancia, no  sali de mi asombro al ver que fueron directamente a la casa de mi amigo y entraron en el portal, yo llegaba tarde a mis  quehaceres, así que no me quedé a esperar, me marché.

Por la tarde volví a casa y todo aparentaba normal, mi amigo estaba jugando al World of Warcraft (un videojuego) y su  novia en la otra punta del comedor tumbada en el sofá chateando por el Facebook; cenamos y nos fuimos a dormir. Aquella  nche Draco padeció terribles dolores de estómago, un episodio exactamente idéntico a los que yo había padecido tiempo ha,  hasta llamó a los servicios de emergencia quienes incapaces de diagnosticar nada le administraron unos calmentes muy  fuertes para paliar su dolor. Pasaron dos dias y fuí yo el que comenzó de nuevo a padecer estos inexplicables dolores,  pero lo mio fueron varios dias, un dia Draco me dijo ¿puedes sacar a pasear mi perra?, así lo hice, y al volver a mi  cuarto descubrí por un sistema de auditorías que tenía instalado en mi ordenador que mientras yo paseaba a la perra  alguien había accedido a mi ordenador e instalado un par de programas que no conseguí comprender lo que hacían  exactamente, pero quedaba claro que estos programas transmitían datos a través de la red. Los borré y no le dije nada a  Draco.


CAPÍTULO 8. FACEBOOK
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Pero al parecer no fuí lo suficientemente hábil en la limpieza del ordenador, contínuamente sucedían eventos extraños al  navegar por Facebook, todo aparentaba que en realidad yo no me conectaba a esta red social si no a un servidor espejo que  replicaba Facebook, ello significaba que todas mis actividades en la red podían estar siendo monitorizadas por alguien.  Hice la prueba definitiva y salí de dudas, me abrí otra cuenta con un nombre ficticio y me conectaba a Facebook con dos  ordenadores, uno con mi cuenta y otro con la cuenta ficticia, asocié las dos cuentas como amigos que se habían conocido  en la red, sin embargo en mi cuenta aparecían todos los mensajes instantáneamente, los mios y los de mi supuesto amigo,  pero en la sesión de mi amigo ficticio sus mensajes aparecían al instante mientras que los mios aparecían unos minutos  más tarde, algunos con leves cambios en las frases diseñados para crear conflictos y presentándome como una mala persona.  Cancelé mi cuenta y comencé a navegar solo con mi nuevo avatar. Me dediqué a poner textos y comentarios sin pelos en la  lengua, después de todo solo se podía demostrar que alguien con un nombre falso se conectaba desde el piso de ïker  (Draco) y decía verdades sin miedo, y Draco no podía demostrar ni hubiera dicho que cobraba a nadie como realquilado en  negro sin declarar al estado, además, Draco era camello y se dedicaba a distribuir por la red las sesiones de  sadomasoquismo con su pareja, supuse que era anonimato perfecto, pero mis dolores de barriga inexplicables continuaban,  vómitos y terribles retorcijones, siempre después de cenar. Descubrí por otro lado que algo sucedía en mi cuenta, cada  vez que consultaba descubría que Facebook me indicaba que permanecían sesiones abiertas por mi desde ubicaciones en las  que jamás había estado.

Recordé aquello de la "ingeniería social", me puse en contacto con un ex~militar farlopero y traficante al que habían  echado del ejército por conflictivo, fuí a visitarle y descubrí que se dedicaba a vender MDMA, la droga de moda, con  efectos que prometían ser similares a la cocaína pero prometiendo no dejar secuelas; lo rebajaba con jabón para lavar la  ropa para así obtener más beneficios, me llevó a discotecas de moda donde me codeé con Disc~Jockeys con avalada  reputación desde hacía más de veinte años, pude ver desde dentro estando completamente sereno lo que hubiera sido mi  futuro de haber continuado mi carrera como DJ., realmente me alegré de haber abandonado aquella carrera. Aprovechando mi  relación con este reencontrado amigo le expliqué a través de Facebook que había decidido montar un prostíbulo en mi piso,  pero que sería clandestino para pederastas, a través de Facebook mi amigo me propuso que el me suministraría las drogas y  contactaría con alguien para que aportase los niños, la trampa estaba preparada...

Alquilé mi piso a unas nuevas inquilinas, dos mujeres de cincuenta años, al poco me pidieron permiso para montar una  fiesta de cumpleaños con todos los niños de clase de un curso donde una era profesora, ya que ese niño que cumplía años  vivía en una casa muy pequeña, les dí permiso y a media fiesta irrumpió la policía tirando la puerta abajo pistola en  mano, hallaron una veintena de niños correteando por encima de los sofás y sobre la mesa intentando explotar globos con  la cara de Picachu, dos mujeres y nadie más, mientras sonaban a todo volúmen canciones infantiles. Mis inquilinas  preguntaron a santo de que venía aquella desmesurada actucación por una fiesta de cumpleaños y la policía les explicó que  su vecina de enfrente había alertado de que se estaba celebrando una orgía pederasta en aquel domicilio.

"Por narices" aprendí algo de japonés e instalé el soporte para este idioma en mi ordendor, pasé a ocultar mis archivos  confidenciales en carpetas cuyo nombre venía escrito en carácteres kanji, casi imposibles de descifrar incluso por Google  Translate, mucho menos por "Babylon (por mucho que prometa( y redactando mis mensajes en Romanji, versión latinizada del  idioma japonés que ningún traductor de la red es capaz de traducir; sabía además que los pequeños "gusanos" y programas  espía de mis enemigos no disponían de tecnología para comprender mis mensajes aunque los "pinchasen".

Hice muchísimas otras comprobaciones constatando que mi ordenador estaba más "pinchado" que el brazo de un heroinómano,  obviamente no voy a revelar mis secretos de hacker, pero desde escritorio virtualizado en adelante, y hasta aquí puedo  leer...

Pasé a conectarme única y exclusivamente desde locutorios y cambiar la contraseña cada tres dias. Entonces fué cuando  aparecieron ellos..

CAPÍTULO 9. LOS HOMBRES DE LA RIÑONERA
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Riñonera: pequeña mochila que figura anexa al cinturón en la cintura (valga la rebuznancia(.

Recuerdo cuando yo era Vigilante patrullando las estaciones y vagones de tren, actualmente los Vigilantes de la compañía  de trenes solo se preocupan de controlar que todo el mundo pague el billete, pero entonces, antes de la crisis económica  la compañía ferroviaria velaba en lugar de por sus intereses por la seguridad de los pasajeros; El grueso del trabajo de  los Vigilantes era localizar carteristas, pero teníamos nuestro secreto, existían una red de ciudadanos de origen árabe  que gestionaban cuadrillas de mujeres rumanas de etnia gitana, estas se aliaban en grupos de cuatro o cinco y se  distribuian entre los pasajeros, al menor descuido y con una habilidad pasmosa sustrían una cartera o incluso una maleta  entre el bullicio de la gente mientras una segunda distria a los pasajeros y una tercera receptaba la mercancía para que  al detener a la ladrona no encontrases la prueba. Pero cometían dos fallos garrafales, se lavaban poco y siempre llevaban  un bolso con la cinta atravesándoles el pecho en bandolera, era fácil identificar a una carterista a metros de distancia.  Era tan fácil quepasábamos una patrulla por el andén de punta a punta e ibamos invitando a todas las mujeres de aspecto  sucio y con el bolso en bandolera a que nos acompañasen, al final del andén les hacíamos vaciar los bolsos y de vez en  cuando aparecía alguna cartera de otro viajero, entonces puesto que ninguna tenía documentación y mucho menos billete de  transporte las echábamos a la calle y dejábamos un Vigilante en el acceso montando guardia; sabíamos que era inútil  llamar a la policía por hurtos, pero como mínimo las retirábamos de las vias unas horas mientras desde la calle gritaban  ¡hijo de puta! ¡no nosdeja robar!.

Finalmente estas mafias rumanas aprnedieron a ducharse, lavarse, llevar ropa limpia y colgarse el bolso al hombro, los  robos continuaron y los Vigilantes no fueron capaces de indentificarlas casi nunca. Paradójico que señoras que no saben  ni leer ni escribir supieran identificar la situación y corregirla para no ser pilladas, digo paradójico porque  actualmente policías, detectives y espías altamente acreditados no han aprendido esta valiosa lección.

Cuando vayas por una zona donde hay terrorismo podrás observas a ciertas personas que miran disimuladamente a todos  lados, si esta persona lleva una camiseta ancha o un jersey largo por debajo del cinturón es un escolta privado, lo hace  para camuflar el arma reglamentaria que lleva en la cintura, si ves a alguien muy serio con una riñonera es bastante  probable que sea un escolta público de la Guardia Civil o la Policía Autonómica, nadie lleva una riñonera, es hortera y  está pasado de moda, solo la llevan los dependientes de gasolinera para darte el cambio y los policías camuflados para  esconder la pistola. Hay una tercera clase de personas que llevan la riñonera, los detectives privados para esconder los  múltiples aparatos electrónicos que llevan para espiarte a distancia. Es algo francamente patético, pero es lo que les  enseñan en las carreras de criminología, a disfrazarse de detective; me recuerda con hastío a la pateticidad de los que  acuden a una escuela de Disc~Jockeys donde también les enseñan a disfrazarse de DJ., pero aunque la mona se vista de  seda, mona se queda, un DJ de escuela no tiene nada que hacer frente a  uno de la calle y un detective de carrera no  puede esconderse de alguien que ha vivido la calle, si acaso el vigilado simula no darse cuenta de ser seguido (cuando le  interesa).

El caso es que yo acudía regularmente a locutorios a conectarme a Facebook, alternaba distintos locales y locutorios    irregularmente, pero casi siempre al poco de conectarme aparecía un hombre con riñonnera y se conectaba a Internet en el  mismo locutorio, alguna vez me levanté y fuí descaradamente a observar lo que estaban haciendo y siempre eran cosas  absurdas para disimular, como consultar el diario o mirar anuncios de relojes. Invariablemente yo observaba como al  marcharme del locutorio este hombre de la riñonera cambiaba siempre de ordenador y se ponía en el que yo había dejado  libre y conectaba un pendrive (pastilla de memoria); una vez incluso me quedé en la puerta y salió este hombre de la  riñonera despistado teléfono en mano diciendo "tengo la clave, luego te la llevo", al verme se calló de repente, dió  media vuelta y se marchó en dirección opuesta.

En otra ocasión yo estaba en un locutorio consultando mi correo electrónica y apareció el detective de manual, un hombre  de treintaipocos novato, disfrazado de chaval de veinte con camiseta discotequera y riñonera, se sentó a mi lado e  intentó entablar conversación mostrándose super afable y amable, o era gay o intentaba ganarse mi confianza; pasé de su  rollo y no le hice ni caso pese a su insistente falso buen rollo haciéndome preguntas personales. Cuando captó que le  había visto el plumero se marchó y se metió en una tienda donde cogió su teléfono móvil y hablaba alterado; nada hubiera  sido realmente sospechoso si no fuese porque la tienda era de encajes femeninos y sujetadores, se metió en el primer  rincón oculto para comunicar que había fracasado en su intento de sonsacarme.

Yo iba caminando a todos lados, simplemente por una cuestión, desconfiaba sobre si mi coche estaba "pinchado", era  absolutamente imposible que yo caminase dos horas por la ciudad y el mismo hombre con riñonera se cruzase conmigo durante  toda la trayectoria, esto sucedió varias veces, de hecho ya que yo cambiaba frecuentemente el lugar de aparcamiento,  Draco me preguntaba regularmente ¿donde has aparcado el coche? ...ello me hacía dudar si el coche tenía algún dispositivo  de seguimiento que precisaba de recargar su batería, ya que yo al cerrar el cohe desconectaba la batería del mismo. Asi  contínuamente podía ver extraños personajes con riñonera que me seguían por toda la ciudad con bastante poca habilidad,  podía observar absurdas situaciones como uno que se cambió dos veces de jersey y se giró la chaqueta reversible con un  forro de otro color durante un seguimiento de tres horas en las que se pensó que no lo había "fichado", también acudía a  visitar a un amigo de infancia mio quien incesantemente me preguntaba ¿donde vives ahora? y ¿cual es tu teléfono? cuando  en más de 30 años jamás me había venido a visitar a mi casa ni llamado por teléfono, yo le daba una dirección falsa y un  número que no usaba explicándole que tenía problemas de cobertura, luego alguna vez me invitaba a comer y aquella misma  noche volvían mis terribles dolores de barriga, por lo cual cada vez que me invitaba a comer algo pasé a decirle siempre  "acabo de comer, gracias, no tengo hambre".

Aprendí que luchar frontalmente contra un enemigo con tantos medios era absurdo, asi que no mejor era jugar a "el perro y  el gato" o "policías y ladrones", hacerse el despistado proporcionándole a mi acosador oculto pistas e indicios que no le  condujesen a nada productivo, si no a perder tiempo y dinero, después de todo es un hecho constatado que la seguridad no  existe, se trata de una mera relación de esfuerzo/beneficio o inversión/resultado, si pones una puerta normal en tu casa  los ladrones la abrirán en dos minutos, si pones una de alta seguridad el ladrón tendrá que invertir en herramientas y  tecnología que probablemente no le sean rentables frente al botín a obtener; si tienes la puerta mala el ladrón robará  antes de que la policía tenga tiempo de llegar, si pones la puerta cara el ladrón se expone a tardar tanto en abrirla que  la policía le pille. La pregunta es... ¿tan valioso era el botín para invertir todos esos medios? ¿o era una simple  cuestión de orgullo?.

Una vez acudí a visitar a un gran amigo de la infancia y le expuse el caso utilizando una metáfora, le dije "imagina que  alguien que quiere joderte utiliza a tus amigos para saber tus secretos" "¿que harias?", este me respondió "tu sabes más  de lo que cuentas", nos miramos fijamente a los ojos en silencio y me marché... Este hombre llevaba toda la vida  compitiendo en carreras ilegales de motos trucadas, sin embargo aquella misma tarde sorpresivamente mientras estaba  parado en un semáforo, un coche lo atropelló y se dio a la fuga; murió sobre una moto y todos dijeron que se veia venir  tras tantos años de locuras en moto, pero... ¿estando parado en un semáforo?.

Había tenido la precaución de no dejar mi domicilio ni mi número  de móvi a mis inquilinas, simplemente les dije que  trabajaba en una mina que se encontraba en una montaña donde no había cobertura, asi les dejé una cuenta de  correo electrónico para poder comunicarnos. Una vez me escribieron diciendo "ha venido la policía preguntando por ti"  "querían saber donde vivías"; me personé en las dependencias policiales y allí me indicaron que nadie me buscaba para  nada, así que deducí que los hombres de la riónera estaban tan desesperados  que hasta se habían atrevido a disfrazarse de  policías, aunque no me sorprendió demasiado, pues cuando puse el piso en alquiler ya acudió un tipejo que supuestamente  pretendía alquilar el piso, sin embargo no paraba de preguntarme contínuamente ¿donde vive usted actualmente?.

CAPÍTULO 10. UNA TRINIDAD NO TAN SANTA
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Me volví a preguntar ¿y si son alucinaciones secuela de cuando tomaba drogas? después de todo mis conocimientos eran  bastante superiores a los de cualquier especialista en espionaje, además mi padre era paranóico y esas cosas se pueden  heredar...

En contrapartida algo corroia en mi interior, "la navaja de Ockham", si mueve la cola como un perro y ladra como un perro  lo más probable es que sea un perro, o lo que es lo mismo, en situaciones similares la explicación más simple suele ser  la acertada, es una mera cuestión de plausibilidad.

Fuí al Registro Civil y solicité mi partida de nacimiento, en esta figuraba claramente escrito de puño y letra del  doctor:

NOMBRE DEL RECIÉN NACIDO: JUAN GARCÍA ETXEBARRÍA
NOMBRE DEL PADRE:         JUAN GARCÍA ETXEBARRÍA
NOMBRE DE LA MADRE:       DESCONOCIDA

FIRMADO Y CERTIFICADO POR EL MÉDICO QUE ASISTE EL PARTO: LUIS MÉNDEZ CALAHORRA

Al leer esto pensé ¿soy hijo de mi mismo? ¿el doctor declara que me sacó de la nada por obra y gracia del Espíritu  Santo?, para más mortificación e intriga en los documentos de identidad de mis tres hermanas y yo figuraban tres nombres  de madre diferentes, pareciera que nuestras documentaciones habían sido obtenidas con documentos falsificados.

Marché de inmediato a la clínica donde se supone que nací y pregunté por el susodicho médico, me dijeron ¡está usted de  suerte!, este doctor que me comenta usted lleva tantos años en esta clínica que actualmentees el director, y precisamente  hoy se jubila, si usted hubiera acudido mañana ya no lo hubiera encontrado; me hicieron esperar en una salita y  finalmente apareció un hombre anciano ataviado con
una impecable bata blanca, accedimos a su despacho y mis palabras  fueron directas sin recato alguno... Según este documento, usted firmó conforme me trajo a este mundo por obra y gracia del Espíritu Santo ¿de donde coño me  sacó? (nuna mejor dicho). Su respuesta fué "eso es un asunto confidencial, no puedo ayudarle por más que usted se  empeñe", le recordé que acatando la legislación vigente y el ordenamiento jurídico actual según la Constitución Española  yo como español tenía derecho a conocer quien era mi madre, pues venía reconocido en ese documento como "derecho a la  paternidad". Sin embargo se negó en rotundo a darme explicación alguna, Marché directo hacia el Registr o Civil y  dispuesto a evitar tener que tramitar tediosos formularios opté por el "plan B", al igual que antaño había hecho en la  comisaría de policía me colé en el despacho del juez superior de tal ente, era un lugar lúgubre repleto de estanterías  con libros que por su aspecto bien pudieran ser códices , un despacho con poca iluminación presidido por un anciano que  repasaba los documentos acercándoselos a pocos centímetros de las gafas, ni siquiera se percató de mi presencia hasta que  dije con voz firme "disculpe, necesito su ayuda", le expliqué el asunto y redactó un documento en el que básicamente  ponía:

Estimado doctor, según el ordenamiento jurídico actual usted tiene la obligación de comunicar al señor Juan y a cualquier  otro que se lo solicite quienes son sus progenitores, padre y madre con nombres y apellidos, entiendo que cuando este  nació regía un ordenamiento jurídico diferente, pero de no darse el caso de que usted siga mis instrucciones se verá en  graves problemas legales frente a mi persona; firmado: JueZ superior especial del Registro Civil.

Me presenté en la clínica y el doctor me presentó lo que denominó como un "documento anexo", en este se especificaba el  nombre de mi madre, y me explicó que cuando yo nací era la época de la dicatadura del gran general Francisco Franco  Bahamonde (así me lo dijo), en aquella época se predicaba que en España todas las mujeres eran dignas y casadas por la  iglesia, por lo que al ser soltera mi madre simplemente no se la inscribió en el parte de parto y yo pasé oficialmente a  ser hijo de mi abuela adquiriendo el mismo nombre y apellidos que mi padre.

Volví al Registro Civil y agradecí personalmente al juez su inestimable ayuda para esclarecer aquel rompecabezas..

Llamé a un ex~compañero de estudios que ahora se ganaba la vida como detective privado, me explicó que aquello no era lo  que había soñado, se pasaba largas horas apostado en un coche de segunda mano destartalado para no destacar montando  guardia frente a puertas cámara en mano a la espera de que saliese por aquella puerta el marido infiel o el sinvergüenza  que cobraba una baja, pensión, subvención o indemnización por estar minusválido de las piernas y conseguir la tan ansiada  foto del mismo bailando o esquiando o del marido infiel saliendo del domicilio de la amante. No le expliqué nada sobre mi  vida, pero los dos conocíamos que me debía un favor, en la universidad yo había hackeado los expedientes del ordenador  central y había cambiado su suspenso por un aprobado justo, pude haberle puesto una matrícula de honor pero se hubiese  notado.

Le di una instrucción simple a mi amigo para saldar su deuda conmigo "esta es mi madre a la que nunca conocí,  encuéntrala" al poco me llamó y me citó en una cafetería, lucía un porte de compromiso, serio y preocupado, yo ya sabía  la noticia que iba a darme por pura intuición; me dijo "tu madre está muerta", me indicó el nicho y el cementerio donde  podía ir a velarla, pero además me explicó que a tan solo dos calles de mi casa vivía su hermana y que esta continuaba  viva. Era evidente lo que hice, corrí a hablar con esta señora, pulsé su timbre y le dije "hola, soy el hijo de Juan  García Etxebarría y necesito hablar con usted... me recibió y me explicó que mi madre era su hermana pero que  lamentablemente ya estaba difunta, me dijo que dada la crisis de la época ella se ganaba la vida como prostituta y que se  juntó con mi padre con quien convivía en pecado, me explicó que en realidad no éramos cuatro hermanos si no once, pero  que no sabía donde habían ido a parar los otros siete, la situación es que su hermana había "colocado" cuatro hijos a mi  padre, quien precisamente al nacer yo mi acudió a ella y le intentó endosar el niño, ante lo cual ella se negó y  finalmente mi padre se lo colocó a su madre, que ella sabía que mi padre había colocado tres niñas y yo a su madre,  siendo todos de padre desconocido; eso explicaba que mi padre midiese un metro cincuentay cinco, con ojos verdes,  gordito, casi calvo y de pelo oscuro y que yo midiese un metro noventa  y ocho, delgado con melena, ojos azules y  pelirrojo.

Luego quedaba probado que en el remoto caso de que  yo padeciese alguna patología física o mental era imposible que fuese  hereditaria por parte del padre que figuraba en mi documento de identidad.

/////////////////////////////
/PARTE 4: EXILIO/
/////////////////////////////

CAPÍTULO 11. CAMBIO DE CASA Y GENTE RARA
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Los inexplicables dolores de barriga continuaban y los hombres de la riñonera aparecían como setas, hasta ya conocía sus  caras, daba igual si yo estaba en el bar de la esquina o a cien quilómetros, allí estaban siempre "casualmente" los  mismos, así que decidí mudarme e irme a otra habitación de alquiler. Pasé por varios pisos y siempre sucedía lo mismo, al  principio era todo de color de rosa, al poco yo descubría algún hombre de la riñonera husmeando por el barrio y entonces  comenzaban de nuevo los dolores de barriga y padecía hurtos en mi cuarto, jamás faltó algo de valor como oro o dinero,  solo desaparecían documentos que yo necesitaba para ganarme la vida (títulos, acreditaciones, licencias( y soportes  digitales (tarjetas de memoria, lápices de memoria, discos duros externos...(. Bien, pues cuando esto sucedía me cambiaba  de piso.

Huelga decir que sería un vano ejercicio enumerar todas y cada una de las "aventurillas" y situaciones surrealisas, así  que simplemente citaré dos a título de ejemplo.

Una de las veces que estaba en un cuarto de alquiler yo tenía la mala costumbre de tomarme alguna cerveza en el bar  frente a mi  domicilio, era consciente de ser vigilado a la espera de hallar algo con lo que perjudicarme, sin ir mas  lejos una vez fuí hacia un coche que montaba guardia hacía varias horas y cámara en mano comencé a tomar fotografías del  conductor y las matrículas, el conductor lejos de preguntarme o enfadarse arrancó y se marchó a toda pastilla. Pues bien,  yo estaba tomando una cerveza tranquilamente en la barra de aquel tugurio y apareció un chaval de unos veintipocos, se  esforzó en hacerse amigo mio sin venir a cuento y le seguí el juego, entonces me invitó a una cerveza e intentó llevar  rollo de "colegueo" conmigo, continué "dándole vidilla" y para ganarse más mi confinza me dijo que había estado en la  cárcel (esas cosas no se revelan a un desconocido(, entonces decidí marcar mi terreno en la conversación y aun siendo  mentira le dije "no quiero oir hablar de la cárcel, lo pasado pasado está", se puso blanco y me preguntó ¿has estado en  la cárcel?, entonces cambié de tema diciendo ¡esta ronda la pago yo!... Parecía que alguien le había dado instrucciones  de hacerse amiguete mio y le habían dicho que yo era un "don nadie" nada peligroso. Al poco estando yo de pié, este  hombre me dió sin previo aviso una patada en los cojones que por fortuna vi venir y evité, intentó atacarme y golpearme  pero desconocía mi grado de Aikido, así que me defendí de todos sus ataques sin hacerle daño utilizando un técnica serena  y efectiva, finalmente acabé en el suelo sobre el con el puño frente a su cara y le dije "si no te parto la cara es  porque no me dá la gana". Nos levantamos y volvió a intentar agredirme, entonces le solté tal guantazo que salió  rebotado, lo hice con la mano abierta para no dejarle secuelas y se marchó corriendo.

A los diez minutos volvió y me pidió perdón explicando que tenía problemas mentales y que se le había "ido la olla", le  dije "siéntate y tómate una cerveza, pago yo", tomamos varias rondas y este frecuentemente se escapaba al lavabo; cuando  supuso que yo ya estaba borracho y el despejado por la coca que obviamente se había metido, me retó amistosamente a un  combate en la acera, no tuve reparo y me quité los zapatos, se asombró, pero no tanto como cuando lo reduje  sistemáticamente fente a sus torpes intentos de llaves que supongo habría aprendido en una película barata de chinos.  Entonces le pregunté ¿que haces aqui exactamente conmigo en ese momento? ¿quien te ha dicho que debes estar aqui?... se  marchó corriendo y no lo vi más. Tipos como este me crucé unos cuantos.

Pues así andábamos, cambiando de habitación frecuentemente y encontrando personajes que me intentaban atacar por la  espalda o granjearse mi confianza para que les explicase mis secretos, uno hasta me dió dinero sin conocerme de nada  argumentando que le había caido bien mientras se interesaba por conocer cual era mi domicilio.

CAPÍTULO 12. NO HAY TRABAJO
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Mis cuentas estaban en peligrosos números rojos así que había que buscar trabajo, pero inxeplicablemente pese a mis  títulos, acreditaciones, experiencia y cinco idiomas no encontraba nada, podía observar como en todas las empresas me  decían que no había trabajo mientras contrataban a auténticos patanes; una vez me encontrá en una empresa donde me  dijeron ¿no mandó usted ya el currículum la semana pasada? ¿no es usted el quedecía en su carta de presentación que había  estado en una clínica de rehabilitación de toxicómanos?. Me quedé blanco, pues yo jamás hubiera enviado una solicitud de  trabajo con esas explicaciones, entre otras cosas poeque jamás pisé ningún centro de tales características. Obviamente me  dijeron que no tenían trabajo y que lamentábdolo mucho no podían contratarme. Me quedé pensando ¿y si alguien se dedica a  enviar mi currículum con malas referencias a las empresas del ramo?.

Decidí entonces buscar trabajo en otros campos, asi pasé por varias empresas trabajando como portero o auxiiar de  servicios por sueldos miserables, peroal igual que con las habitaciones de alquiler siempre sucedía lo mismo, al  principio todo muy bonito, al poco los jefes inventaban cualquier excusa absurda para despedirme, en una de estas  empresas llegaron a imponerme de la noche a la mañana ir a trabajar a un hotel como conserje, hotel que estaba a  trescientos quilómetros de mi casa sin pagarme dietas ni quilometraja, les dije "eso es ilegal" y me respondieron "pues  denuncie o pida la cuenta.

Así de empresa en empresa, pareciera que alguien les sugería que me despidiesen, en más de un puesto de trabajo el  cliente felicitó expresamente por escrito a la empresa por mis tareas mas allá de lo obligado, por mi seriedad,  responsabilidad y valía, sin embargo todas las empresas al poco inventaban algo para deshacerse de mi.

Yo ya no pensaba que pudiera estar loco o no valiese para nada, tenía claro que algo muy oscuro había detrás de todo  aquello, y sabía que la mejor manera de averiguarlo, puesto que se escondía muy bien, era hacerme el despistado y obrar  erráticamente para marearlo a la espera de un error por su parte que lo delatase.

Aprendí a perfeccionar mi anonimato, aunque era consciente de que poco podía hacer, cuando compraba un ordenador (siempre  portátiles( lo hacía con el documento de indentidad de otro, era fácil, tras haber trabajado en la compañía de trenes  como vigilante, solo había que hurgar en alguna papelera de cualquier estación de tren para encontrar una cartera con todas las  documentaciones pero sin dinero que había arrojado allí alguna carterista; solo tenía que decirle al dependiente "quiero  comprar ese portátil para regalárselo a mi novio", el dependiente no hacía preguntas incómodas y redactaba la factura a  su nombre. El asunto no era mera paranoia, si alguien tenía acceso a los ordenadores de las grandes empresas de  seguridad, no era descartable  ni descabellado que tuviese acceso a los comercios de informática o a los servidores de  VISA, entonces hubieran conocido que tal número de procesador o MAC de tarjeta de red correspondía a mi persona...  También compraba teléfonos móviles obsoletos de prepago de primera generación, esos que solo sirven para llamar y enviar  mensajes, sin internet ni multimedia ni tonterías, las virtudes de estos aparatos son múltiples, cuestan quince euros en  lugar de seiscientos, cuando ya no son útiles los tiras a la basura sin obligación de cuotas o permanencia, y si le das  cinco euros extras al paquistaní del bazar lo da de alta a nombre de alguien que no existe.

CAPÍTULO 13. EL CURA
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Fué una de esas situaciones en las que debía cambiar de habitación harto de que me desapareciesen documentos, de que me  hurgasen a hurtadillas el ordenador y de que me manipulasen descaradamente la comida, eran tan lerdos que metían polvos  amarillos en mi paquete de azúcar, lo cual se notaba a la legua. Por aquel entonces yo además de acudir a un miserable  trabajo de conserje insultantemente pagado iba frecuentemente a una iglesia Católica  a ayudar a Cáritas, si yo estaba  mal había gente que estaba realmente peor, así que mi conciencia me decía que estaba obligado a dedicar algo de mi tiempo  a ayudar a aquellas gentes, ya fuera repartiendo comida, ropa o realizando reparaciones de bricolage en las  instalaciones.

El cura al enterarse de que buscaba habitación me propuso algo "te quedas este verano viviendo aquí y asi, puesto que en  Agosto no hay Misas yo puedo irme de vacaciones", asi fué y esta situación se prolongó durante más de un año, yo vivia  en la Parroquia, a cambio yo preparaba las misas, realizaba el mantenimiento y el bricolage, ayudaba a Cáritas, creé una  base de datos e informaticé todos los trámites de la Parroquia, instalé un sistema profesional de dieciseis cámaras con visión nocturna y detección de movimiento, cambié todas las cerraduras, planté un huerto e hice de jardinero cuando fué necesario, aparte gestionaba el grupo de  teatro y la página Web de la Parroquia, que obtuvo el reconocimiento de ser la más completa e intuitiva de la Diócesis;  mientras tanto el cura solo tenía que estar todo el dia viendo la televisión junto a su novio y bajar media hora al dia a  celebrar la Santa Misa, si acaso alguna mañana acudía a dar alguna conferencia o visitaba algún hospital.

El trato era redondo para los dos, el cura no daba un palo al agua, tenía a un técnico que valía miles de euros al mes a  cambio del valor de un cuartucho valorado en menos de trescientos euros; a cambio yo obtenía seguridad, un cura acomodado  con el futuro garantizado, viviendo en un barrio rico con contínuas donaciones millonarias de los feligreses no era  sobornable.

Durante unas temporadas yo trabajaba como portero de una comunidad doce horas diarias y el resto lo dedicaba a la  Parroquia y dormía menos de cinco horas diarias para poder combinar los horarios de apertura de la Iglesia; en otras  temporadas dedicaba 24 horas a la Parroquia mientras buscaba trabajo, y Cáritas me suministraba los alimentos básicos  para mi subsistencia.

...Pero puesto que el cura también tenía cosas que ocultar si que era intimidable...

La cuestión es que finalmente, aunque conocedor de que perdía un gran activo que le iba a costar muchos miles de euros,  me dijo sin explicación alguna que yo debía marcharme antes de quince dias, no le pedí explicaciones, pues yo ya las  conocía todas, y recordaba que la última vez que le pedí explicaciones a alguien a las pocas horas murió "casualmente"  estando sentado sobre un ciclomotor parado en un semáforo.

Así que hice las maletas y me marché.

CAPÍTULO 14. TIENDA DE CAMPAÑA
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Recordé que hacía más de quince años que un amigo de la infancia me reclamaba que fuese a visitarle, pues de joven se  había ido de vacaciones a Holanda y allí se había quedado y casado. Le llamé y me presenté en su casa como invitado  indefinido a la espera de encontrar algún trabajo, yo estaba tranquilo acerca del asunto del acoso, pues había comprobado  a lo largo de los años la relación entre acoso y distancia, cada vez que yo me alejaba de mi ciudad natal y de mis  amistades habituales el acoso cesaba; ello delataba un presupuesto limitado en mis enemigos.

pero esta vez mi adversario fué el destino.

Yo en el asunto del idioma holanés era un zote, imposible pronuunciar contínuamente palabras con tres y cuatro vocales  seguidas, pero afortunadamente estaba en Europa (tienen razón muchos franceses al decir que el tercer mundo comienza en  los Pirineos, frontera entre Francia y España(, después de todo ¿que puedes esperar de un pais donde cada cuatro años se  cambia el sistema de estudios?; de todas maneras asi como todos los españoles ponen en su Currículum Vitae "inglés medio"  y no tienen ni pajolera idea de esa lengua, en Holanda todos los ciudadanos hablan inglés fluido, asi que gracias a haber  corrido mis aventurillas unos años antes y aprendido un real inglés medio no fué problema para mi integrarme en la vida  holandesa del dia a dia.

La cuestión fué que me instalé en casa de mi amigo y este cada cinco minutos discutía con su esposa, se habían casado por  lo civil tras varios años de noviazgo conviviendo, pero no lo habían hecho en absoluto por amor ni con un proyecto de  vida, cada vez que les preguntba que cuando pensaban tener hijos me respondían ¿con ese? o ¿con esa?... Dada la ámplia  cobertura social holandesa habían descubierto que si se casaban podían percibir una prestación estatal ndefinida por  "integridad familiar" mentras no encontrasen trabajo, asi que ninguno de los dos trabajaba y se pasaban el dia  discutiendo en casa, viendo la tele y viviendo del cuento.

Yo no comprendía aquella situación, tenía que explotar por algún lado, nunca estaban de acuerdo en nada, discutían a  todas horas y solo pensaban en ellos mismos prescindiendo de su pareja. Finalmente la cosa reventó, fueron solo ocho los  dias en los que permanecí en aquella casa y finalmente una noche tras grandes gritos mi amigo dijo ¡¡¡ pues me voy y ahi  te quedas !!! , comenzó a hacer las maletas y me dijo "Iván, haz las maletas", su mujer me dijo "quédate, que no va  contigo" a lo cual le respondí "mira, no tengo nada en tu contra, pero si mi amigo de la infancia me dice algo debo  hacerle caso"; hice las maletas y una vez en la calle mi "supuesto amigo" me dijo "yo me voy a casa de un amigo, espero  que te vaya bien" ¡HIJO DE LA GRAN PUTA!... Si lo llego a saber tardo otros quince años en visitarlo; total, que me quedé  en la calle en medio de la fria noche sin comerlo ni beberlo.

Puesto que yo tenía el bolsillo casi vacío y pocas expectativas de encontrar trabajo, a la mañana siguiente fuí a una  tienda de deportes y compré un tienda de campaña, ubiqué un solar abandonado entre dos carreteras y bajo un puente planté  la tienda ocultándola entre matorrales. La primera noche fué terrible, un frio horroroso y despertándome sobresaltado  cada vez que un camión pasaba por encima del puente, asi que a la mañana siguiente acudí a una iglesia y le solicité al  cura si me podía proporcionar una manta, pudiera haberla comprado yo mismo pero prefería guardar mi poco dinero para  comida, además era de justicia que si yo había dedicado más de un año a ayudad a Cáritas de lunes a Domingo, ahora esta me  regalase como mínimo una manta.

Le dije al cura si me podía guardar los ítems susceptibles de ser robados en mi tienda de campaña, tales como un  ordenador o el pasaporte, el cura se negó aludiendo a que no podía asumir tales responsabilidades; en esto es en lo que  discrepo con muchos de los ministros de la Iglesis Católica, predican predican y predican, pero si bien es sabido que dar  lo que te sobra no es caridad, eso es lo que ellos hacen exactamente, dan migajas y gestionan las donaciones de los  feligreses, pero jamás exponen nada suyo, todo es vivir bien, predicar mucho y no arriesgar... vergüenza siento yo como  cristiano, que muchas veces he ido por la calle sin tener para comer un menú digno y al ver un pobre le he regalado las  únicas monedas que tenía en el bolsillo pensando "bueno, yo hoy no como pero este hombre llevaba dias sin comer".

Acudía cada tres dias a un bar a tomarme un café, el cual hacía durar una hora y media mientras se cargaba el teléfono  móvil que furtivamente había enchufado en una esquina, tenía localizada una gasolinera que utilizaba para asearme y  afeitarme y recuperé la tradición de antaño de lavar la ropa en el rio. En aquellos lejanos parajes nadie me molestaba

Pero mi presupuesto se agotaba agónicamente...

Hasta que recibí una visita inesperada.

CAPÍTULO 15. GRAN HERMANO
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Aquella madrugada estaba yo resignado haraganeando en el interior de mi tienda de campaña, tenia cremallera de la entrada  abierta mientras fumaba un cigarrillo y miraba el amanecer, de repente una figura se interpuso entre la brillante esfera  solar y mis pupilas, era un hombre ataviado con una túnica blanca, desconozco las causas pero no me alarmé en absoluto,  sentía una serenidad sorprendente, entonces este hombre dijo "hola Iván, ¿que tal?... salí de la tienda de campaña y me  senté en una roca mirando el amanecer dejando a este hombre a mi espalda, entonces serenamente respondí "pues ya lo ves,  jodido", este hombre se sentó a mi lado sin mirarme y dirigiendo su vista hacia el sol dijo "está lejos verdad" "dicen  que os da la vida". Lo miré de reojo y pregunté ¿quien eres?, esbozó una leve sonrisa y replicó ¿quien eres tu?... sin  pensarlo le respondí "no se exactamente quien soy, pero si lo que soy" respondió ¿estás seguro? y le dije "soy alguien  que vino a este mundo y por muy putas que las pase jamás traicionaré, haré daño a alguien o lo perjudicaré para obtener  beneficio, pues si todos los humanos actuásemos así acabaríamos extinguiéndonos" "si algo o alguien creó la existencia  dudo que le hiciera ninguna gracia ver como nos extinguíamos por avaricias, envidias o insidias"; el hombre de la túnica  me respondió "ahi no te puedo discutir, creo que es el momento de que te cuente una historia..."

La tierra es hueca, si, no es una mera fantasía novelística de los años cuarenta, en realidad existe un sol interior,  como todos los patrones de la naturaleza, no obstante vuestra especie sigue en la era de la estupidez y pretenden  promulgar que todo eluniverso es fractal siguiendo patrones pre~establecidos, así vosotros entendeis que una célula o un  átomo no es macizo, que tiene cosas dentro, pero contiunais obcecándoos en que la tierra es un pedrusco macizo. Es verdad  que sois "la granja humana", de hecho los que vivimos en el interior de la tierra no pretendemos explotaros ni  aprovecharnos de vosotros, simplemente sois nuestro entretenimiento, un mero experimento bio~sociológico.

En realidad existe un sol en el centro de la tierra y esta es algo asi como un pelota de tenis, vosotros vivis en la  parte exterior y nosotros en la interior, está demostrado que la radiacion de los soles no afecta a los ciclos  biológicos, pero si que lo hacen las radiaciones de microondas que vagan por el espacio, por ello nosotros vivimos una  media de siete mil años y vosotros generalmente no pasais de los ochenta, no te engañes, eso de que la atmósfera os  protege es pura patraña. La verdad es que la luna es un satélite artificial colocado allí hace cientos de billones de años,  nadie sabe quien o como la colocó, pero esta genera un diferencial electromagnético que en combinación con el sol  interior hace girar al globo, vivimos en un motor giroscópico, vosotros fuera y nosotros dentro.

Entonces le dije "pásame el teléfono de tu camello" "se nota que te vende cosa buena".

Lejos de alterarse continuó con su discurso y dijo ¿has leido La Biblia?, le respondí "si", "puedo afirmarlo por que me  tomé la molestia de hacerlo, no como muchos que opinan sobre religiones sin haberla leido", me recordó entonces las  primeras líneas de la misma en las que se describe que originalmente Adán y Eva vivían en el Edén, que por sus actos de  deslealtad fueron expulsados al exterior y que sus descendientes inicialmente vivieron cientos de años, menguando la  esperanza de vida en sus siguientes generaciones progresivamente hasta nuestros dias.

Le pregunté entonces ¿eres un dios o algo parecido? y me respondió "seguro que existe un único Dios que creó la  existencia" "sin embargo yo solo pertenezco a una especie que tras billones de años de evolución decidimos que solo era  aceptable la convivencia". Le dije entonces ¿que pintamos los humanos en todo esto? y dijo "sois nuestra esperanza de  poder escapar de nuestra jaula" "somos una sociedad perfecta, sin delitos, sin envidias, sin dolor" "pero sabemos que  este planeta algún dia será arrasado por alguna catástrofe cósmica" "asi que nuestra esperanza es generar una hibridacion  capaz de vivir en otros planetas, pero para ello nuestros descendientes deberían vivir en la superficie de estos, sabemos  a ciencia cierta que hubo un principio y habrá un final.

La Biblia no es más que una reinterpretación de nuestras  creencias desde hace billones de años, sabemos que originalmente un ente de otra dimensión creó el plano físico y la  tierra, es el único cuerpo celeste hueco del universo apto para nuestra especie, eso que llamais "ovnis" son nuestras contínuas expediciones a mundos interiores de otros planetas, pero llevamos decenas de miles de años explorando el universo y no hemos hallado ningún mundo interior habitable, la esperanza es poder mutar el ADN para vivir en la superficie de cualquier planeta, pero el escollo es que no vamos a prescindir de nuestro modo de vida basado en la paz... vosotros y nosotros somos tan diferentes.

Asi que nos dedicamos a estudiaros con la esperanza de hallar  especímenes que obren segun nuestro código de conducta basado en la preservación de la especie; cuando encontramos alguno  le ponemos pruebas hasta el límite, no te equivoques, ni tu padre ni los camellos ni los mafiosos de la empresa de  seguridad son culpables de nada, nosotros les inducimos para conocer tus límites.

Dijo entonces ...si has leido La Biblia verás que pone escrito que Dios hizo al hombre y a todas las cosas, es infantil  suponer que lo hizo cien o mil años antes de lo de los Judíos, fué billones de años antes, además allí pone claramente escrito  "hagamos al hombre" ¿todavia crees esa burda absurdidad agarrada con pinzas del plural mayestático?

Respiré hondo y le dije ¿y ahora que?

Lamento no poder escribir el último párrafo de esta historia, se que lo entendereis...
Comenta aquí